Diario Vasco

La interinidad del Gobierno ralentiza los planes del Instituto Cervantes

El director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, y el secretario general, Rafael Rodríguez-Ponga.
El director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, y el secretario general, Rafael Rodríguez-Ponga. / Efe
  • También el relevo de Víctor García de la Concha al frente de la institución

La interinidad del Gobierno ralentiza los modestos planes de expansión del Instituto Cervantes. También el relevo de su director, Víctor García de la Concha, cuyo compromiso con el cargo se agotó el pasado mes de diciembre.

Así lo reconoció el máximo responsable de la institución, que ha presentado este martes el balance del ejercicio del Cervantes que ha cumplido 25 años y que su director mostrará a los reyes en la reunión del anual del patronato del Instituto, que presiden sus majestades.

Con un presupuesto prácticamente igual al del 2015, 115,3 millones de euros, el Cervantes se propone abrir sede en El Aaiún y reabrir la de Nador, ambas en Marruecos. También remodelar su estrategia territorial planteada en un plan trienal, con una atención primordial a Asia y África. Pero habrá que esperar al nuevo Gobierno para que tanto el plan estratégico como la apertura de las nuevas sede sea aprobada en Consejo de Ministros.

El Gobierno deberá aprobar también el nombramiento del sucesor de García de la Concha al frente de la institución. "Mi compromiso llegaba hasta diciembre de 2015. Tengo ya nietos catedráticos y he pasado por todos los Los puestos del escalafón, desde catedrático de instituto a profesor de universidad. He estado seis años al frente de la secretaría de la RAE y 12 como director de la Academia. Llevo cinco años en el Cervantes y es conocido que mi compromiso se agotaba a finales del año pasado. Con 83 años me toca salir de aquí", ha señalado el director del Cervantes, que considera cumplida su etapa de servicio a las instituciones.

«Mucho trabajo por hacer»

Con 25 años de historia, considera De la Concha que "el Cervantes es una institución joven" pero en la que todavía queda mucho por hacer.

Tras los años de vacas flacas, se felicitó de que el Cervantes haya alcanzado "la sostenibilidad y el equilibrio presupuestario". Con una plantilla de 1.000 trabajadores y 89 centros abiertos en todo el mundo, ha logrado que su autofinanciación alcance el 46% de su presupuesto. "El presupuesto es prácticamente el mismo que el ejercicio anterior, pero el Estado aporta un 18% más. Las cuentas son estables y equilibradas. No hay que buscar extras como la venta de edificios", Se felicitó también el Secretario General del Cervantes, Rafael Rodríguez-Ponga.

"Nos hicimos cargo de Cervantes en una etapa difícil, llegó el hachazo del 38% del presupuesto y hubo voces insistentes que hablaban del cierre de centros que hemos podido conjurar. Fueron las bombas las que nos cerraron el centro de Damasco y la política la que cerró el de Gibraltar. Hemos capeado el temporal con austeridad para llegar a un Cervantes equilibrado. Pero hemos aprendido que la geografía ha cambiado y debemos adaptarnos", ha concluído García de la Concha."

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