Diario Vasco

El traje popular, visto por Balenciaga y Ortiz Echagüe

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La muestra se titula 'Carbón y terciopelo. Miradas sobre el traje popular'' estará abierta al público hasta el 7 de mayo / ARIZMENDI

  • La muestra se titula 'Carbón y terciopelo. Miradas sobre el traje popular', y estará abierta al público desde este viernes hasta el 7 de mayo

Balenciaga y el el fotógrafo e ingeniero José Ortiz Echagüe tuvieron como una de sus fuentes de inspiración la indumentaria popular de las primeras décadas del siglo XX. Ahora se reúne la mirada de ambos en una exposición que se abre este viernes en Getaria. La muestra ha sido presentada por la directora del museo Balenciaga, Miren Vives, la comisaria, Ana Balda, y el diputado foral de Cultura, Denis Itxaso.

La muestra se titula 'Carbón y terciopelo. Miradas sobre el traje popular', y estará abierta al público hasta el 7 de mayo. Se podrán admirar 35 piezas del modisto, 25 de las cuales se exhiben por primera vez, además de 17 fotografías originales de Ortiz Echagüe. A sus trabajos les acompañana reproducciones de otras a gran tamaño. Se desconoce si ambos creadores se llegaron a conocer personalmente, pero sus trabajos si mantienen un diálogo.

La España oscura

Según se ha destacado este viernes en la presentación de la exposición, Ortiz Echagüe captó con su cámara a gentes de distintos pueblos de España, tanto de faena como ataviados con sus mejores trajes para celebraciones festivas, religiosas y familiares; tipos de Orio, Ávila, gitanos de El Albaicín granadino, mozas de Carbajales (Zamora) y mujeres tapadas de Vejer (Cádiz). Mostró con fotos en blanco y negro un país sumido en la crisis del 98 y que también vestía de negro. Por eso, en sus fotografías aparecen las capas que lucía los hombres o las basquiñas y mantones con los que las mujeres cubrían sus hombros o cabezas.

También esa España oscura fue una de las inspiraciones de Balenciaga para sus creaciones. El modisto reinterpretó para la alta costura lo que vestían las personas humildes de su tiempo, y el negro que se había vuelto parduzco por el uso fue un color que también incorporó a sus creaciones.

La primera sala homenajea a las piezas básicas de la indumentaria popular, donde se muestra un abrigo con gran cuello de otomán en moaré negro, inspirado en las capas, que es propiedad del diseñador Roberto Etxeberria, quien lo ha cedido en préstamo al museo.

Varios abrigos con cuello y capelina y un conjunto de noche con capa de bajo asimétrico son otras de las creaciones de Balenciaga que se pueden ver en esta sala, donde la imagen de un traje típico de tejidos muy trabajados que lucía una "devota de candelaria" en 1930 tiene su "alter ego" en un elegante vestido de cóctel en gros de Nápoles negro.

Origen religioso

Los diseños del maestro de Getaria también tuvieron un origen religioso. Es el caso de los hábitos de los monjes que dieron lugar a exquisitos vestidos como el de crespón de lana naranja que en esta exposición va acompañado de una foto que Ortiz Echagüe tituló "Cartujos en misa", en la que se aprecian claramente las influencias del modisto.

El espectador podrá comprobar la similitud entre los delantales y algunos vestidos del modisto, o la revisión minimalista que hizo de los trajes de faralaes solo dos volantes.

Se muestra, además, un mantón de una virgen junto a un espléndido vestido con bordados en plata, corto en la parte delantera y largo por detrás, para ilustrar otra de las fuentes de inspiración de Balenciaga, que está además acreditada, algo que desconocían los medios internacionales de la época que definían estos vestidos como "pavo real".

Son conversaciones entre las fotografías del ingeniero, que nació en Guadalajara en 1886, y del modisto vasco que lo hizo en Getaria nueve años más tarde. Se conocieran o no, compartieron un mismo "contexto" que ha dado sentido a este "diálogo metafórico" en torno al traje popular.

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