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«Hemos querido evitar a toda costa que la gente sintiera: 'Tabakalera no es para mí'»

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Ander Izagirre, Maider López, Pablo Malo, Ane Rodríguez y Sara Morante, antes del inicio de la charla. / MIKEL FRAILE

  • La directora de Tabakalera charla con cuatro creadores de distintos ámbitos para realizar un balance de este primer año de actividad del centro de cultura contemporánea

A punto de cumplir un año de vida, Tabakalera ha desarrollado una actividad tan intensa como controvertida. En esta charla entre la directora del centro, Ane Rodríguez, y cuatro creadores de distintos ámbitos artísticos -el realizador Pablo Malo, la artista Maider López, el escritor Ander Izagirre y la ilustradora Sara Morante-, resulta apenas necesario poner temas sobre la mesa porque los propios participantes los proponen y de unos pasan con naturialidad a los otros. El nivel de exigencia de las exposiciones, el papel de Ubik y el equipo de mediadores, la sala de cine, los riesgos de incurrir en el elitismo, la influencia de la Capitalidad o las perspectivas del próximo año son algunos de los temas que afloran durante la charla.

-¿Es Tabakalera a día de hoy lo que imaginaban hace un año?

-Pablo Malo: Yo siempre he estado muy a favor de que existiese, aunque me parecía un lugar espectacularmente grande, más para ciudades como Madrid o Barcelona. Al final, me da la sensación de que hay una necesidad de justificar constantemente los espacios. Ha sido un proceso tan tortuoso que parece que hay que ir llenando todo de actividades. Es un poco abrumador, hay un exceso de actividades que te impide tener una comprensión absoluta sobre lo que se está haciendo.

-Maider López: Yo lo que veo es que Tabakalera tardó muchísimo en construirse y ahora es una realidad que es la que tenemos y como tal, yo la apoyo. Da igual cómo la imaginaba, ya no es momento de «a mí me gustaría...». Respecto a lo que ha dicho Pablo, me quedo con que sí hay mucha programación y quizás apuestas puntuales, pero por lo demás da igual cómo me la hubiera imaginado. La opinión pública puede dificultar muchísimo la labor de todo un equipo.

-Pablo Malo: ¿Y no tienes la sensación de que la programación, más que animar a la gente a venir a Tabakalera, crea cierta aprensión?

-Maider López: ¿Pero has visto cómo están de gente los espacios ahora mismo? Un martes, a la una del mediodía. ¿Has visto a cuántas personas nos hemos cruzado?

-Pablo Malo: Pero hay que diferenciar a las personas que han venido a actividades concretas y otras que están dando vueltas por aquí o jugando al balón. Me refiero a que la programación es demasiado farragosa.

-Sara Morante: Yo no tenía expectativas definidas. Normalmente he venido a algo concreto, a ver cómo había quedado el edificio tras la reforma o a una exposición determinada. Y me ha sorprendido la biblioteca Ubik, me parece un espacio alucinante. Sí estoy de acuerdo en que es un edificio enorme cuyo proyecto se desarrollará a medio o largo plazo. Hay que lanzar globos sonda para ver qué actividades calan.

-Ander Izagirre: Mi posición es la contraria a la de Pablo. Soy un usuario que ha aprovechado mucho el centro, me ha sorprendido y me ha gustado, y tengo la sensación de que hay tanto espacios como actividades que aún no conozco. Voy descubriendo Tabakalera poco a poco. Como yo no me preocupo de las cuentas y de si determinada actividad está bien o mal rentabilizada, ni sé si es sostenible, me quedo con que me gusta que haya una gran variedad de actividades. Ya sé que es una especie de jungla con un montón de ecosistemas -perdón por la palabra-, pero para mí es atractivo. Vengo con una sensación de estar perdido que no me disgusta.

-Pablo Malo: A mí lo de Ubik me parece estupendo, que no haya duplicidades con el Koldo Mitxelena, ni se convierta Tabakalera en una especie de 'casa de cultura madre'. Tengo más dudas con los Hirikilabs, que me aturullan un poco. Ahora, uno de los mayores aciertos de Tabakalera es haber aglutinado al Zinemaldia con el Instituto Etxepare, Zineuskadi y sobre todo, dignificado la Filmoteca Vasca, que estaba en un lugar absolutamente lamentable.

-Ane Rodríguez: Estoy de acuerdo con que puede parecer una programación abrumadora, pero tiene que ver con todo lo que está ocurriendo este año en el conjunto de la ciudad. Tabakalera ha acogido muchas actividades de Donostia 2016 y el nacimiento de las dos ha sido paralela. De cara a 2017, yo sí que espero que las cosas sean más razonables en términos generales. Para nosotros también es un experimento total porque nos sabemos la teoría pero hay que llevarla a la práctica, observando las reacciones con globos sonda. Una cosa que hemos querido evitar a toda costa es que la gente sienta que «este lugar no es para mí». Estamos en plena evaluación de cómo ha ido el curso: habrá cosas que no haremos más y otras en las que incidiremos porque sí han funcionado o para que lo hagan.

-¿Qué les parece cómo comunica Tabakalera sus actividades?.

-Ander Izagirre: Yo vengo con cierta frecuencia, cojo los carteles y los folletos, y luego en casa marco en la agenda algunas cosas. Sí soy crítico con el diseño de la cartelería los folletos. Eso sí resulta abrumador porque hay muchas cosas y no sé jerarquizar. Es una cuestión de diseño, simplemente.

-Ane Rodríguez: Es la programación de varias instituciones, cada una de las cuales tiene su folleto. Tabakalera quiere dar una visión unificadora, pero no hemos dado con la fórmula final.

-Pablo Malo: A eso me refería antes al decir que abrumaba. Como vengas con tres cuartos de hora y te quieras aclarar con los horarios, lo que quieres ver y los días que abren y no abren determinados espacios, te encuentras perdido.

-Maider López: En la comunicación seguramente irán afinando. Yo la recibo a través de un email y para mí no es cuestión de diseño, sino de tener muchas cosas. Cuando me envía su programación un centro de arte pequeño que se dedica a lo mismo que yo no hay problema, pero Tabakalera no es eso. A mí me interesa la programación artística que Tabakalear ha traído a Donostia y a Pablo, la de la Filmoteca. Y todo eso nos reúne aquí. Es imposible que todos nos enteremos de todo porque tanta información es difícil de gestionar.

-Sara Morante: Probablemente sea culpa mía, pero desconocía muchas de las actividades que desarrolla Tabakalera. Mi manera de informarme es a través de las redes sociales y el boca/oído.

-Maider López: Es importante precisar que Tabakalera convive en un territorio en el que ya se cubren determinadas funciones. Hay muchos cursos de formación de Donostia Kultura y Tabakalera se nutre de otros centros de la ciudad. En mi opinión, no debe cubrir todas las funciones que ya existen. Es importante esto para poner en valor toda una red cultural de centros que se nutren entre sí.

-Ander Izagirre: Sobre esto de los solapamientos, quiero señalar que yo voy mucho al cine y desde que existe Tabakalera, piso menos el Trueba. No sé si ha habido roces o tensiones...

-Ane Rodríguez: Antes de la apertura estuvimos varias veces con las responsables de Sade, pero hay pendientes más conversaciones. Éramos conscientes de que la apertura de Tabakalera iba a modificar ese ecosistema y han ido adaptando su programación.

-Maider López: Yo como usuaria, no soy alguien muy activo. Viajo mucho y no soy una usuaria habitual.

-Pablo Malo: Pero sí había una costumbre de ir al Trueba que ahora, de alguna forma, se ha descalabrado. -Ane Rodríguez: Siempre hemos dicho que no íbamos a entrar a programar lo que había en el Trueba. Sí puede que hayamos tomado el testigo de Los Jueves del Trueba, pero nosotros no vamos a programar la última de Woody Allen. Lo nuestro es rescatar viejos títulos o traer películas que no tienen distribución.

-Nació Tabakalera bajo el estigma de que fuera un centro elitista. ¿Se ha sorteado ese peligro?

-Ander Izagirre: Hay cosas que son marcianas y otras que me atraen... Siempre exigimos que nos lo den todo masticado. Yo a veces he venido aquí a ver qué había y he salido escaldado, pero no me importa. Me gusta acercarme a gente que está haciendo cosas que para mí son muy extrañas, como investigar el cine militante en Europa en una determinada época... ¿Eso elitista? No sé, pero me ha interesado. Si hay cosas muy marcianas, pues no volveré a esa actividad y punto, y supongo que si no acude nadie Tabakalera se las tendrá que replantear pero yo soy un usuario.

-Maider López: No sé que es 'elitista', pero tiene que haber una programación específica de temas. Si sólo generamos exposiciones que gusten nos estamos equivocando porque esto es un centro de cultura que contiene un arte y exige trabajar en profundidad ciertos temas. Yo no voy a un congreso de matemáticas porque me resulta inaccesible, pero no me opongo. Tiene que haber de todo, pero no por eso hay que renunciar a una programación exigente y profesionalizada en diferentes ámbitos. No importa si a ti te interesan o no los Hirikilabs porque a otro sí le interesan.

-Pablo Malo: Sí, pero desde el momento en el que estás hablando de dinero público...

-Maider López: Por eso hay una responsable del centro y un equipo que decide qué es pertinente o no, más allá de mi gusto personal.

-Pablo Malo: Caixa Forum puede exponer a Henry Moore y lo que quiera porque es una sociedad anónima. Pero aquí estás usando recursos públicos y si al final convertimos esto en lo que era Arteleku, uno de cuyos problemas era que había que hacer una gincana para llegar...

-Maider López: Yo iba todos los días.

-Pablo Malo: Sí, Maider, pero no me refiero únicamente a personas que nos interesamos más o menos por la cultura.

-Maider López: Hay muchas instituciones públicas a las que no les exigimos condiciones que Tabakalera está cumpliendo: accesibilidad, número de visitantes, pero no toda exposición tiene que ser comprendida y disfrutada por todo el mundo. Y no pasa nada. Tiene que cubrir unas funciones y la de satisfacer a todo el mundo me parece súperpeligrosa y muy limitante. Cuesta muchísimos años levantar una institución y nos la podemos cargar en un día, y no me refiero a nosotros.

-Pablo Malo: Pero en el momento en el que esto se acabe convirtiendo en un recinto única y exclusivamente relacionado por la gente de la calle con algo muy específico...

-Maider López: ¿Tú le ves algún peligro a Tabakalera en ese sentido?

-Pablo Malo: Ahora mismo, creo que puede convertirse en algo así. A ver: si tú hablas con la gente de la calle verás que aún no sabe muy bien qué ocurre aquí dentro. Otra cosa es que nos queramos engañar y pensemos que sí sabe. No convirtamos un edificio tan grande como Tabakalera en algo que dentro de cinco o diez años la gente considere que no es para ella. El elitismo me parece algo muy peligroso porque aleja a la gente y es lo que ha conseguido que se entre en las galerías o en las librerías como pidiendo permiso.

-Y la directora, ¿cómo ve esta dicotomía?

-Ane Rodríguez: Es que no tienen que ser los dos extremos. Una de las dificultades de Tabakalera es ser centro de creación de apoyo a una profesionalización que está clarísimo que conlleva el arte contemporáneo y ser súperconscientes de que debe tener una proyección pública muy grande. Y entre esos dos mundos nos tenemos que manejar.

-¿Es difícil lograr ese equilibrio?

-Ane Rodríguez: Claro que es difícil, pero no es imposible.

-Maider López: Quiero aclarar que no me opongo a una programación que incluya a la gente. De hecho, así lo hago en mi trabajo. Sólo digo que el «me ha gustado» o «no me ha gustado» no deben ser los criterios que determinen si una exposición es buena o mala.

-Ane Rodríguez: Hay una parte de producción porque Tabakalera tiene que apoyar un tejido creativo. Ésta es una ciudad de festivales, de exposiciones, de escaparate. ¿Qué pasa? Que hay todo un universo en el que se tiene que fijar y ahí es muy importante el programa de mediación y educación que estamos realizando con los escolares y con las familias para atraerlos a ciertos modos de hacer arte. Dentro de esa especialización que debemos tener hacia ciertos públicos, una de las peores cosas que me vienen a la cabeza es pensar que Tabakalera es elitista, de verdad que a mí me molestaría mucho que la gente no viniera porque pensase eso. La exposición de la artista francesa Yto Barrada está recibiendo unas 1.500 visitas semanales.

-Pablo Malo: Como el proceso de gestación del centro fue un poco extraño, todos estamos un poco más pendientes. Apunto lo de 'elitista' porque puede haber deriva hacia ahí en el caso de que estos ensayos/error que hacéis vosotros y las asistencias a seminarios, etc... no se vayan cumpliendo, algo que sólo sabréis vosotros porque no estáis dando cifras de asistencia a los programas.

-Ane Rodríguez: No, lo haremos la semana próxima, pero en este punto quiero ser clara: en el tema de los indicadores, no siempre sirven los números. Es importante saber que semanalmente entran en Tabakalera unas 20.000 personas. Y hay actividades para quince plazas que se han completado, con lo cual, es un indicador de éxito. Y si en el espacio de producción participan cada año -pongamos por ejemplo- diez personas, significa que están trabajando todos los días ocho horas para sacar adelante una producción, mientras que el que ha venido a una exposición, la ha visto y se ha ido. Los números hay que manejarlos con cuidado. Dicho lo cual, para mí es muy importante saber que por el edificio circulan semanalmente 20.000 personas.

-¿Qué le pedirían a las instituciones de cara al próximo año?

-Maider López: Tenemos ejemplos de infraestructuras que cuestan muchísimo crear y desaparecen en un minuto. Pido que se doten los continentes de contenido.

-Ander Izagirre: A veces ves a un político que dice: «Ya sé lo que vamos a hacer en Tabakalera». Visto desde fuera, me parece poco serio; pido confianza en el equipo directivo.

-Sara Morante: Paciencia y responsabilidad a la hora de tomar decisiones. Al igual que a Ander, me da un poco de miedo la ocurrencia porque en temas de ingeniería no dicen cómo se debe hacer un puente, pero en cultura, como es tan subjetiva, todo el mundo tiene una opinión.

-Pablo Malo: Lo lógico y deseable es que las instituciones os dejen un margen de tiempo para trabajar con tranquilidad.

-Y ¿un deseo para el próximo año?

-Ander Izagirre: Me gustaría que se mantuviera, que siguiera adelante y que no se convirtiera en un edificio fantasma dentro de dos años, pero claro, eso también depende de la participación de la ciudad.

-Maider López: Que siga habiendo una programación específica interesante y que se mantenga activa.

-Sara Morante: Tiene muchísimo potencial. Me gustaría que se mantuviera la coherencia programática y que se fomentara la formación. Estoy de acuerdo con Maider: yo no quiero entender el arte. El 70% de las exposiciones que veo no las entiendo pero lo que quiero es que me hagan sentir algo. Por favor, que no se elimine el arte que no se entiende.

-Pablo Malo: Me encantaría que el primer referente cultural de la ciudad para las personas creativas sea Tabakalera.

-Ane Rodríguez: Ha sido un año de observación y el que viene queremos reforzar aquello que está funcionando y poner mucho más acento en la producción. Tenemos una experiencia y a partir de ahora lo haremos mejor. La ambición no es abrir nuevas líneas de trabajo, sino dedicarles más mimo a las que ya tenemos.