Diario Vasco

Una mina romana de 2.000 años de antigüedad se abre al público en Arditurri

Apertura de una mina romana de 2.000 años en Arditurri.
Apertura de una mina romana de 2.000 años en Arditurri. / ARIZMENDI
  • También se ha puesto en valor una balsa de decantación de la época romana y una ferrería hidráulica medieval

La Fundación Arkeolan ha trabajado durante tres años para hacer accesible al público una mina romana de 2000 años de antigüedad en Arditurri (Oiartzun), que se encontraba prácticamente intacta desde que la abandonaron los romanos. La galería, que se ha puesto en valor como un importante activo del patrimonio cultural guipuzcoano, ha sido recuperada, junto una balsa se decantación de mineral, también de hace dos milenios, y las ruinas de una ferrería hidráulica medieval.

Los trabajos realizados en la mina, denominada Santa Bárbara, han permitido poner en valor un magnífico ejemplo de la ingeniería minera romana. Tiene dos partes, una galería horizontal de cien metros y otra inclinada o de prospección, en la que se pueden observar perfectamente los escalones que tallaron hace 2000 años para detectar los filones del mineral. En realidad, a los romanos les interesaba la plata que extraían de galena argentífera, blenda y calcopirita, entre otros minerales que contenían las entrañas de la zona de Peñas de Aia.

Asimismo, también se han puesto al alcance del público la balsa de decantación de mineral donde se trituraban los minerales y posteriormente se recogían los granos de mayor riqueza decantando los sedimentos con agua. Junto a todo ello, se ofrece también al público la posibilidad de visitar las ruinas de una ferrería hidráulica datada entre los siglos XII y XIV, con el interés añadido de que se trata de una instalación singular en el entorno y no conocida en el registro arqueológico.

Tanto los trabajos como las nuevas aportaciones patrimoniales han sido presentadas esta mañana por el director de Patrimonio Cultural del Gobierno Vasco, Imanol Agote; el director de parques naturales de Gipuzkoa, Luis Mari Zaldua, y la arqueóloga de Arkeolan, Mertxe Urteaga. El proyecto supone una inversión de 155.803 euros, de los que el Gobierno Vasco ha aportado 116.076.