«El puente de hierro de Zumaia es el único de su estilo que queda en el Estado»

Pello Etxabe, de ZIIZ, y Joaquín Cárcamo, durante la charla. /  S.U.
Pello Etxabe, de ZIIZ, y Joaquín Cárcamo, durante la charla. / S.U.

La siguiente conferencia organizada por ZIIZ será el el próximo miércoles

S. UTRERA ZUMAIA.

El ciclo de charlas sobre la defensa y protección del patrimonio industrial, organizado por Zumaiako Industri-ondarearen Informazio Zentroa (ZIIZ), arrancó el miércoles.

Bajo el título 'Un puente superviviente: el valor patrimonial del puente de hierro de Zumaia', Joaquín Cárcamo, aparejador retirado, profesor y director (1994-2001) del Instituto de la Construcción de Bizkaia y miembro fundador en 1988 de Avpiop, habló sobre el famoso puente rojo de Zumaia, conocido por los vecinos de la localidad como 'Zubiaundia'.

Según el investigador activista cívico-cultural sobre el patrimonio vasco de la industria y la obra pública vasca, «este puente tiene un valor especial por su singularidad, es el único de su estilo que queda en el Estado y de los pocos que se conserva en Europa».

El puente de hierro de Zumaia tiene 133 años. Fue construido en 1885 por el belga Auguste Lecocq y fue un diseño del ingeniero José de Echeverría Elguera. Una de las características de la pasarela es que fue construida sobre pilotes de rosca, apoyado en pilas ubicadas a nivel del lecho del río. A partir de ahí se erigió la estructura de metal y sobre ésta, la tabla. Años más tarde, en 1924, la cubierta tuvo que ser recubierta por hormigón debido al deterioro que sufría a causa del salitre.

Este viaducto, situado sobre el Urola, tiene una longitud de 121 metros. «La anchura era de siete metros y medio y antiguamente contaba con dos aceras para viandantes y una carretera en la mitad», explicó Cárcamo. «Los trabajos del puente finalizaron en 1885, pero no los de la carretera. En Navidad de 1885, casualmente, se perdió el dossier de la obra de Zubiaundia debido a un incendio y en 1886, falleció su ingeniero José de Echeverría. No fue hasta 1887 cuando se realizó la recepción definitiva de las obras por parte de la Diputación».

A finales del pasado siglo, años después de construir un nuevo puente paralelo (Zubi berria), se tomó la decisión de recuperar el viejo Zubiaundia para los peatones. Se sustituyeron las barandillas, se renovó el firme y se pintó la estructura de color rojo. Según señaló el ponente, el color original de Zubiaundia y de su antigua barandilla era el gris claro. «Las barandillas se pueden recuperar, ya que se pueden sacar moldes de las originales. Actualmente, como podéis apreciar, el puente de hierro de Zumaia tiene un aspecto oxidado y no está bien cuidado. La última reparación del hormigón fue hace aproximadamente quince año», añadió.

Siguiente cita, el 16

La siguiente charla será el día 16, a las 19.00 en Alondegia, bajo el título 'Aizarnako lignitoa eta Ibañarrietako tupa 'iraulika'-ren ekoizpenean'. Esta sesión será en euskera y estará a cargo de Aitziber Gorrotxategi, licenciada en Historia; Diplomada en Estudios avanzados de Historia Contemporanea, con el proyecto 'Meatzaritza Gipuzkoan. Ikerketaren egoera bat' y autora de 'Meatzaritza nekazari-herri batean'.

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