Inaugurado el trabajo de Darahali en Zug

El grupo de Darahli en el Museo Nacional de la Resistencia./
El grupo de Darahli en el Museo Nacional de la Resistencia.

Tras diez días llenos de trabajo, experiencias y emociones, los jóvenes llegarán hoy a Zumaia

SARA UTRERA ZUMAIA.

La asociación Darahli inauguró el viernes el trabajo realizado con los proyectos de pintura y electricidad en la Daira y en la escuela infantil, con la presencia de las autoridades de Zug.

La Daira (Ayuntamiento) fue reformado por los alumnos que viajaron a los campamentos de refugiados saharauis en 2012. Este año, los 65 jóvenes de 4º de la ESO de Zumaia, junto a 15 monitores (que viajaron en el proyecto Darahli 2015) se han repartido en diferentes grupos para realizar el trabajo en la Daira de Zug. Un grupo pintó el edificio, otro realizó murales en la guardería, y un tercero realizó la instalación eléctrica.

El profesor de tecnología de ZHE, Pello Iribar, ha sido el encargado de dirigir a los 12 miembros del equipo de electricidad. «Cuando el coordinador de Darahli, Samuel Ruiz, me presentó el proyecto y vi por primera vez cómo era el Ayuntamiento, creía que no íbamos a poder terminarlo a tiempo. Estábamos un poco desorientados, ya que la estructura del edificio era diferente a la de los planos que habíamos preparado antes del viaje. Sin embargo, desde el tercer día cogimos un buen ritmo y finalmente todo ha ido bien y hemos podido terminarlo antes de su inauguración», ha explicado Iribar.

El equipo ha tenido que instalar aire acondicionado en la oficina municipal y en el salón de actos, la luz en las 12 oficinas del edificio y en el patio. Además de los jóvenes, el profesor de tecnología ha contado con la ayuda del fotógrafo y voluntario Peio Romatet, y del alcalde de Zumaia, Oier Korta. «Les agradezco su ayuda, ya que hemos conseguido terminar gracias a su colaboración».

El día de la inauguración, el equipo de electricidad madrugó para dar los últimos detalles a la Daira. «He visto a los alumnos con mucha disposición y los veo muy contentos, han aprendido mucho trabajando aquí», señala Pello Iribar. Para él estos días también están siendo muy especiales: «estoy muy a gusto, sobre todo con la gente de aquí. Son muy amables y agradecidos, siempre con la sonrisa en la boca. Ha sido una experiencia realmente buena».

Josu Eizagirre, alumno de Zumaiako Herri Eskola, ha sido miembro del grupo de electricidad. «Al principio pensábamos que este reto era muy difícil, pero poco a poco fuimos cogiendo ritmo y el resultado del trabajo ha sido muy bueno». Para este joven, que ha cumplido los 17 años en Zug, la experiencia ha sido mejor de lo que esperaba. «Creo que este viaje me ha cambiado totalmente la vida. La gente de aquí es muy generosa y aunque tienen pocos recursos, ellos te ofrecen más de lo que tienen. El pueblo saharaui es muy acogedor». Tras este viaje, Eizagirre tiene muy claro que le encantaría repetir el proyecto de Darahli. «Ojalá pueda tener la oportunidad de repetir el viaje como monitor».

El viernes, durante la inauguración, los alumnos de Zumaia ofrecieron un Aurresku y unas canciones al pueblo saharaui. Antes de la apertura de la placa conmemorativa, la alcaldesa de Zug, Halifa, quiso agradecer a la todo el equipo de Darahli por el apoyo a su lucha y por la labor realizada estos días. También agradeció a los padres de los alumnos por haber dado la oportunidad a sus hijos de realizar el viaje hasta los campamentos de refugiados saharauis. «Ya que no han venido por ocio, sino para dar su apoyo al pueblo saharaui. Han jugado con nuestros hijos, han compartido momentos muy bonitos con nosotros y nos han hecho sentir que no estamos solos», expresó la primera mujer alcaldesa de Zug. «Os agradezco que hagáis llegar nuestro mensaje y nuestra lucha», añadió.

El coordinador de Darahli Samuel Ruiz, por su parte alabó el trato recibido por parte de todas las familias que han acogido a los zumaiarras en sus haimas. «Los jóvenes están muy contentos. Os agradezco vuestra acogida», finalizó.

Un día antes, el grupo realizó una visita al Museo Nacional de la Resistencia, en la Wilaya de Rabuni, para conocer con más profundidad la historia del pueblo saharaui, y al Hospital Mixto BOL-LA, donde conocieron a la cooperante italiana Rossana Bonetti y su gran labor por los niños discapacitados.

Esta aventura está llegando a su fin. Además de la inauguración del trabajo, el viernes los jóvenes disfrutaron de una tarde llena de sentimientos en las Dunas, donde cada uno realizó una valoración de su estancia en los campos saharauis. Ayer por la mañana fueron al mercado y por la tarde se despidieron del pueblo saharaui; del concejo; la alcaldesa y de las familias con las que han convivido y compartido muchos momentos durante estos días en sus casas.

El grupo compuesto por casi 90 personas llegará hoy a Zumaia, tras una semana llena de trabajo, pero con la mochila llena de emociones y experiencias.

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