Diario Vasco

«La evolución más positiva del Klarinete Maratoia ha sido su diversificación»

El músico valenciano Carlos Casadó.
El músico valenciano Carlos Casadó. / SARA UTRERA
  • Carlos Casadó Músico de la Orquesta Nacional y miembro de Klarinete Maratoia

El músico valenciano Carlos Casadó, miembro de la Orquesta Nacional, forma parte del Klarinete Maratoia desde sus inicios en el año 2002. Mañana ofrecerá un concierto, a las 19.30 en el convento, junto a los integrantes de Sapere Aude Sinfonietta. Un concierto de Música de Cámara en la que se estrenarán dos obras: 'Souvenir du voyage' de Bernard Herrmann y 'Première Rhapsodie' de Claude Debussy, además de interpretar también la pieza 'Serenade' de Johannes Brahms.

Klarinete Maratoia ha llegado a su XV edición. ¿Recuerda los primeros años?

Organizar este evento no fue una idea preconcebida, sino que se ha ido conformando con el paso del tiempo. Empezamos a tocar cuartetos y tríos y se aprovechó las veces que venía a ensayar para hacer alguna actividad de manera lúdica con los profesores y los niños.

¿Cómo ha visto la evolución de este encuentro?

En sus inicios daba clases a los niños y se ofrecía un pequeño concierto junto a la Banda de Música, pero desde hace unos años se ha diversificado bastante y creo que ha sido un acierto porque ha hecho que participe mucha más gente. Con este formato los alumnos participan en conciertos, en el pintxo-pote musical, en clases individuales, o en el concurso de cuartetos. Se ofrece un concierto de Ensemble de clarinete, integrado por varios profesores del País Vasco. En el caso de mis clases, antes se hacían de manera colectiva, pero desde hace unos años ofrezco clases individuales de unos 45 minutos. Me gusta porque así se da la oportunidad de profundizar en algunos aspectos de una forma distinta. Hay muchas formas de acercarse en una semana a este instrumento y creo que la evolución más positiva del Klarinete Maratoia ha sido su diversificación.

¿En qué consisten sus clases?

Es formación técnica sobre el manejo del instrumento. También, en gran porcentaje, se trata de orientación en el sentido de qué dirección quieren tomar en sus estudios musicales. Se intenta orientar al alumno sobre las posibilidades de estar en una escuela de la comarca o de dar el salto a un conservatorio. Las clases individuales están abiertas a alumnos de cualquier edad, sin importar la aspiración que tenga. Hay gente que está en un conservatorio y quiere ir a otro conservatorio superior o dar el salto al extranjero; gente adulta que no es aspirante a profesional ni a terminar los estudios oficiales; personas que están en grado superior o profesores que quieren acercarse y compartir un rato conmigo sobre el clarinete. Por otro lado, con los Clarinet Clinics hacemos grupos de 15 a 20 niños, con los que estudiamos los aspectos más técnicos del instrumento, también preparamos alguna pieza a modo de ensemble que después interpretarán.

¿Qué le ha llevado a no perderse ni una sola edición?

Sobre todo, el vínculo de amistad con Marixi Sesma (directora de Klarinete Maratoia). También por compromiso profesional, por poder seguir evolucionando como cuarteto, junto con Marixi, Mikel Emezabal y Jasone Etxebeste. Hacemos cosas que me interesan mucho. Por ejemplo, los conciertos de cámara, que no hay tanta facilidad para hacerlos en otros sitios. Conciertos de pequeña orquesta de cámara, con los quintetos de cuerda, en ensemble especial, actuaciones con la Banda de Música, etc. Me gustan mucho este tipo de conciertos, son caramelos para mí. También me gusta estar conectado con las clases. He trabajado como profesor durante 14 años en A Coruña, antes de estar con la Orquesta Nacional. Desde que estoy con la orquesta no doy tantas clases, imparto algún curso al año en algún conservatorio. En cambio, en Zumaia estoy cinco días en contacto con alumnos de grado superior y con niños que se inician en el clarinete.

Mañana ofrecerá, junto a otros miembros de Sapere Aude Sinfonietta, un concierto de música de cámara en el convento.

Todas las actividades están siendo importantes para los profesores y los participantes, pero, este es sin duda uno de los caramelos de esta edición y de cara al público puede ser la parte más visible. Dos de las obras de este concierto diría que no se han tocado antes en España, que son 'Première Rhapsodie' de Debussy y 'Souvenir du Voyage' de Herrmann (autor de la banda sonora como 'La guerra de los mundos', 'Vértigo' o 'Psicosis'). Fue difícil encontrar las partituras, pero las conseguimos por una profesora de Luisiana. Para la obra de Debussy había un arreglo para clarinete y piano, que originalmente era solo para piano y después la orquestó. Pero también apareció un arreglo para un ensemble pequeño y es la que vamos a interpretar, que tampoco se había hecho hasta ahora. Con la primera pieza actuarán cinco músicos, en la segunda siete y en la última, la de Brahms, estaremos un total de nueve músicos.

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