Diario Vasco
Retirada ayer de la Virgen y de los cuadros de San Ignacio de Loiola y San Francisco de Borja.
Retirada ayer de la Virgen y de los cuadros de San Ignacio de Loiola y San Francisco de Borja. / S. UTRERA

Retiran la Virgen de Arritokieta y tres cuadros de la ermita para restaurarlos

  • Las piezas fueron descolgadas ayer para trasladarlas a Durango

Durante la Edad Media hasta el siglo XVIII la ermita de Arritokieta fue un hospital que acogía a pobres, viudas y huérfanos, además de a enfermos contagiosos, tuvo entre sus pacientes al mismo San Francisco de Borja. La capilla se convirtió en un lugar de encuentro religioso y como muestra de ello, a partir de 1620, Andra Mari de Arritokieta fue nombrada patrona de Zumaia.

La pequeña ermita alberga desde hace siglos grandes joyas artísticas en su interior: la Virgen de Arritokieta, un retablo del siglo XVII con un tríptico de la época hispano-flamenca del siglo XVI con la Piedad, San Juan Bautista y San Francisco como protagonistas.

Sin embargo, varios de estos tesoros artísticos y culturales se han ido deteriorando debido a distintos factores como la edad, el clima o la carcoma. Es por eso que, después de haber recibido las autorizaciones necesarias, la imagen de la Virgen, los retratos de San Ignacio de Loiola (Lecuona, 1874) y de San Francisco de Borja (J.J. Etxaniz, 1889) que se encuentran en las paredes laterales del edificio, y el díptico flamenco de Santa Bárbara y Santa Catalina que se encuentra a uno de los lados del retablo, han sido retirados de su ubicación para ser restaurados.

En el caso de la imagen de la Virgen y el Niño, será la segunda vez que se le realicé el trabajo de restauración, no se trata de la original, ya que anteriormente hubo otra escultura en el retablo. En 1975, en el taller del Museo Diocesano 'Regina Coeli' de Santillana del Mar, se le realizó un trabajo de endurecimiento, desinfección y protección de la madera, ya que entonces también estaba debilitada por un ataque de carcoma. Entre otras cosas, se le reconstruyó el color de la corona, las túnicas y el pelo.

Tratamiento

Tanto la escultura como los dos grandes cuadros y el díptico serán trasladados a Durango para recibir un tratamiento de Anoxia, un procedimiento no tóxico que consiste en la eliminación del oxígeno. El aire es sustituido por un gas inerte que hará de medio biocida, respetando las piezas. Este procedimiento tendrá una duración aproximada de tres semanas.

Tras este tratamiento de desinsectación, las cuatro obras de arte volverán a Zumaia para poder realizar el trabajo de restauración.

Rakel Nacenta e Idoia Idigoras serán las encargadas de repararlas. Después de proteger y consolidar las estructuras y limpiar cada obra, comenzarán a tratarlas para devolverles su estado inicial. «Primero se hará el trabajo de conservación, después endurecerlas y tratarlas según lo que nos vaya pidiendo cada obra», comentan.

Mientras tanto, y para que la imagen de la Virgen de Arritokieta esté siempre presente, le sustituirá un cuadro con la fotografia de la pieza.

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