Diario Vasco

Últimos días de 'Memoriaren Plaza'

Charlas. Aintzane Ezenarro dirigiéndose a los asistentes durante el acto del lunes.
Charlas. Aintzane Ezenarro dirigiéndose a los asistentes durante el acto del lunes. / ETXEBERRIA
  • Se han podido escuchar diferentes testimonios como el de Cristina Berazadi, hija de Aingeru Berazadi, en su primera intervención pública

La exposición 'Memoriaren Plaza (Plaza de la Memoria') llega a su recta final, con los dos últimos días. Y, lo cierto, durante esta semana ha pasado mucha gente por la carpa instalada en la Munoa, una iniciativa de Gogora, Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos con el objetivo de preservar y trasmitir la memoria democrática del país. El proyecto busca recopilar y exponer testimonios de lo acontecido en Euskadi. Están pasando muchos vecinos, además de más de 700 estudiantes que han visitado la carpa.

Con motivo de la exposición, se vienen realizando diferentes actos. Así, Lourdes Herrasti ofreció una charla sobre 'Exhumando fosas. Recuperando dignidades'. Asimismo, se han mostrado los testimonios de Mikel Paredes, hermano de Jon Paredes, zarauztarra fusilado en el Franquismo y de Arantza Oñederra, hermana de Ramón Oñederra, asesinado por el GAL.

De la misma manera, el lunes por la tarde un centenar de personas asistieron al visionado del testimonio de Cristina Berazadi, hija de Angel Berazadi, primer zarauztarra asesinado por ETA, en 1976. Era la primera vez que un familiar de Aingeru, como se le conocía en Zarautz, se prestaba a hablar públicamente. Cristina, que reside en Sotogrande (Cádiz), hizo un repaso de su padre, de sus costumbres, de su secuestro durante 18 días y su posterior asesinato; de lo duro que fue para la familia, de la decisión de marcharse de Euskadi, de sus recuerdos, de su esperanza para la paz ... Un conmovedor relato de 40 minutos de una de las hijas (eran 6 hermanos), de Aingeru Berazadi.

A continuación, la gente del público tuvo oportunidad de intervenir. Uno de ellos recordaba el poco cobijo que tuvo la familia tras el asesinato. «Había miedo, terror a pronunciarse. Hemos estado callados por miedo, terror o evitar complicaciones». Otro opinaba que en esta nueva etapa «las miradas de odio han desaparecido». «Es tiempo de hacer autocrítica, todos tenemos una responsabilidad», señalaba Gorka Landaburu, quien recordaba también el asesinato en el bar Haizea por un comando de ETA de Miguel Lasa y cuatro guardias civiles de tráfico. «Necesitamos relatos de todas las violencias, simplemente para mirar al futuro, para que nunca más se pueda repetir. Los responsables de uno y otro lado deberían decir que estuvo mal y que no se puede matar a nadie en nombre de nada», era la conclusión de este acto que sirvió para rendir un homenaje a los doce asesinatos perpetrados en Zarautz. Los doce asesinados fueron: Angel Berazadi, Manuel López Trevino, Domingo Merino Arevalo, Ángel Retamar Nogales, Arturo López Hernández, Julio Cesar Castillejos, Modesto García Lorenzo, Miguel Lasa Arruabarrena, María José García Sánchez, Francisco Muriel Muñoz, Graciano González Macho y, Jose Ignacio Iruretagoiena, asesinado en enero de 1998.

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