Emoción por dirigir en la Tamborrada

Ekain Garate junto a sus compañeros de Landeta Egi-zale durante el primer ensayo celebrado la pasada semana. / E.A.
Ekain Garate junto a sus compañeros de Landeta Egi-zale durante el primer ensayo celebrado la pasada semana. / E.A.

Mikel Agirre y Maite Bikendi se estrenarán al frente de Mendizaleak e Izarraitz-Txoko. Por su parte, Ekain Garate guiará por tercera vez, aunque esta vez también sea ocasional, a los de Landeta Egi-zale

ELI AIZPURU AZPEITIA.

Resuena ya el eco de los tambores en Azpeitia. Cada día está más cerca el gran día de la Tamborrada. Las 27 agrupaciones que componen la comitiva multicolor se preparan estos días para que todo salga a la perfección. Para la totalidad de los vecinos, cerca de 1.800 que forman parte de la Tamborrada adulta, la del viernes por la noche, víspera de San Sebastián, será una cita festiva, sin duda, pero los hay que lo vivirán con nervios, algunos más que otros. Y es que dentro de las sociedades y diferentes agrupaciones, para muchos, no será tan solo vestirse el traje para la ocasión y salir a celebrarlo. Entre ellos, sobre todo, los directores de cada grupo, se lo toman muy en serio. Se convierten en este día en la cara visible de sus respectivos rebaños y como pastores, deberán guiar a sus ovejas para que hagan sonar sus barriles y tambores. Algunos, con amplia experiencia a sus espaldas, cumplirán una vez más con el ritual pero entre la gran familia tamborrera nos hemos encontrado con tres personas que asumirán este año la responsabilidad de la dirección de su grupo. Por razones y motivos diferentes, pasarán a ese lado especial de la tamborrada a la que no todos se atreven: la dirección.

Es el caso de Mikel Agirre, Maite Bikendi y Ekain Garate. Agirre y Bikendi se estrenarán por vez primera en la Tamborrada 2018. Lo harán con Mendizaleak e Izarraitz-Txoko, respectivamente. Por su parte, Ekain Garate ha adoptado el compromiso de guiar a los de Landeta Egi-zale por tercera vez. Pero lo hará también de forma ocasional, como lo ha venido haciendo hasta ahora, ya que el director de la agrupación está de baja. El viernes espera cumplir por tercera vez con lo encomendado pero su participación también es una incógnita «espero que sí, dice», pero explica, «se da la circunstancia de que estoy a punto de ser padre y ya hemos salido de cuentas, así que si se da el caso...», ríe.

Si es que no pudiera participar por motivos superiores, en Landeta ya tienen pensado quién sustituirá a Ekain aunque no quiere adelantar nada «espero estar aquí pero si es que al final no puedo, aunque no daré nombres, seguramente será una mujer». No por ello deja de ensayar. Pese a que ya tiene experiencia de otros años, «cuando llega el día, es diferente». Por este motivo, desde que le plantearon hacer de director, lleva el CD y lo escucha en el coche «camino del trabajo». «Aunque parezca mentira, a medida que se acercan las fechas, te entra el gusanillo y aprovecho para escucharlo mientras conduzco».

A la hora de escoger una pieza en el amplio repertorio de los sonidos de la Tamborrada azpeitiarra, Ekain no lo duda, 'Mandioko Polka', dice. «Es una canción que me gusta mucho, sobre todo, porque es muy alegre».

En la parte opuesta está el 'Agurra', «eso de tener que llevar el ritmo de los atabales arriba y abajo, se me hace más difícil».

De momento, lo lleva bien, después del primer ensayo, asegura que el «rebaño me hace caso en los ensayos». Espera que sigan así, «porque el mismo día de la Tamborrada son un desastre», dice entre risas.

En Izarraitz-Txoko también tienen una ausencia, el director de la agrupación de txistularis está de baja pero no podían contar con una persona más 'a la medida' para dirigir los tambores del grupo. Maite Bikendi, además de haber participado con la sociedad en numerosas ocasiones «mientras los hijos han dejado», tiene hijos de corta edad, es componente de la banda de música durante 15 años. Así que cuando le hicieron el planteamiento hace un mes, primero dijo que no, pero luego, se lo pensó mejor y aceptó. «Mi hermano me dijo que el director no podía salir y aunque en principio me negué, luego vi que mi sobrino también salía de zuzendari-txiki y pensé que a mi difunto padre le hubiera gustado vernos, y me animé».

Maite cuenta con una amplia trayectoria musical, algo que es una ventaja a la hora de dirigir. «Tengo las piezas interiorizadas pero aún así, durante las vacaciones de Navidad me he puesto el CD y he estado ensayando». «La diferencia entre tocar el tambor junto al grupo o dirigir es muy grande», dice. «Tienes a mucha gente mirándote y te preocupa hacerlo lo mejor posible, sin fallos».

Lo mismo le ocurre a Mikel Agirre. La responsabilidad al dirigir tu agrupación es mayor que la de cuando tocas el tambor y el grupo te da cierto anonimato. Este año saldrá por vez primera guiando a los de Mendizaleak. Su padre llevaba tiempo pidiéndole el relevo y se ha animado. «Mi padre lleva más de 40 años como director de Mendizaleak y como tenía intención de dejarlo, esta vez he cogido las riendas». Tampoco es que sea un novato ya que durante cinco años, de niño, también salió junto a su padre, aunque ahora lo haga de 'forma oficial', por lo que « llevo días escuchando el disco pero siempre te suenan las canciones».

Puestos a escoger una pieza, Mikel no tiene predilección por ninguna pero la más difícil, «por decir una», asegura, es 'Txokolo'.

Comienza ya la cuenta atrás. De momento, hoy tendrán un nuevo ensayo.

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