Azpeitia destina 90.000 euros al año a proyectos solidarios en todo el mundo

Representantes de las diferentes asociaciones solidarias y del Ayuntamiento durante la apertura de la exposición, en Sanagustin.
/E.A.
Representantes de las diferentes asociaciones solidarias y del Ayuntamiento durante la apertura de la exposición, en Sanagustin. / E.A.

Durante estos días una exposición situada en Sanagustin kulturgunea quiere dar a conocer el destino que se ha dado a esas ayudas económicas Vecinos se encargan de supervisarlos en México, El Salvador, Nicaragua o Ruanda

ELI AIZPURU AZPEITIA.

Durante estos días una exposición en Sanagustin kulturgunea refleja la solidaridad de los azpeitiarras con diferentes comunidades situadas en diferentes puntos de América o África. Y es que el Ayuntamiento azpeitiarra destina al año aproximadamante 90.000 euros para ayudar a diferentes proyectos de cara a «mejorar la calidad de vida o incidir en la salud o en la educación» de numerosas personas situadas a miles de kilómetros, en países en vías dedesarrollo. El Ayuntamiento destina el «0,7 del presupuesto anual a proyectos de cooperación», señala la concejala Estitxu Elduaien. No son meros números. Detrás de las frías cifras hay caras, vidas y familias «muy agradecidas» por el apoyo económico que supone en sus comunidades. En 2016, Azpeitia colaboró en siete proyectos diferentes a través de vecinos locales implicados por medio de otras tantas organizaciones no gubernamentales. Es el caso de los siete testimonios que damos a continuación como ejemplo de que el dinero llega y se emprenden proyectos importantes e imprescindibles. Una fuente que no puede dejar de fluir.

La azpeitiarra Miren Odriozola conoce muy bien El Salvador, ha vivido allí durante muchos años y sigue en contacto con diferentes comunidades salvadoreñas a través también de Pro-vida. El pasado año, 2016, solicitó una ayuda de 15.000 euros de los cuales 13.500 llegaron desde el Ayuntamiento y el resto, 1.500, fueron donados por la asociación Pro-Vida. El proyecto tienen como objeto incidir en la educación sexual y reproductiva de las mujeres del ámbito rural de Suchitoto, conformada por 10 comunidades. Entre las diferentes actividades llevadas a cabo, «se han realizado citologías a 750 mujeres», explica Odriozola. «Conozco aquella realidad y estoy en contacto con estas mujeres. Puedo decir que se encuentran sumamente agrdecidas de la ayuda que reciben».

Joanes Amenabar es uno de los componentes de Khamar, la Asociación local de ayuda para el pueblo saharaui. En 2016 han contado con una ayuda económica de 10.690 euros, que han destinado «en continuar con diferentes proyectos ya emprendidos», como «renovar el material escolar y en la sala de ordenadores» de una escuela en los campamenteos de refugiados de Tinduf. También han empleado la ayuda en ofrecer desayunos saludables a los niños «al menos una vez al mes además de «diferentes obras, creación de una biblioteca, etc». Para Joanes, es «importante que no se agoten estas ayudas, porque «aunque no se puedan llevar a cabo los proyectos de un tirón -la escuela cuenta con unas catorce aulas-, es imprescindible para seguir realizando mejoras».

Itziar Arratibel está implicada en un proceso de formación de mujeres artesanas en México, creando una red de mujeres artesanas, llegando a celebrar la I. Feria de Mujeres Artesanas en Durango, siempre desde el punto de vista de la Igualda de Género. En 2016 se han destinado 11.118 euros «para impulsar la gestión y el desarrollo de estas comunidades demujeres». Una ayuda que, asegura Itziar, es «imprescindible», ya que «si se agotara dejarían de funcionar estos proyectos».

Iñaki Lizaso es una de las caras visibles de la Asociación Behar-Bidasoa, de Irún, a través de la cual se han destinado 9.990 euros a Ruanda para «impulsar una vida digna en distintas comunidades rurales». A través de esta ayuda, han podido edificar varias casas que «ayudan en su dura vida cotidiana». Desde Ruanda, se muestran « muy agradecidos con la labor que hemos podido llevar a cabo» con esta ayuda solidaria que llega desde el otro extremo del mundo.

Aitor Bengoetxea y Susana Garate pertenecen a la agrupación local Urola-Nahualapa. Han llevado a cabo un proyecto de desarrollo en Tola, en la comunidad La Virgen Morena, de Nicaragua, donde se han encargado de «enseñar un oficio a las mujeres de la comunidad», explica Susana. Han impartido talleres de costura, además de realizar trabajos de acondicionamiento en el edificio comunitario. Un proyecto que ha contado con la solidaridad de Azpeitia, con 10.370 euros. «Tenemos una relación muy estrecha con esta comunidad y para ellos es muy importante la ayuda que llega desde Azpeitia», aseguran.

Aitor Zinkunegi trabaja en Fundabril, Fundación 1º de abril, una ong cuyo proyecto se enmarca en El Salvador con el objetivo de «formar y educar a los jóvenes en la memoria histórica». En 2016 han llevado a cabo talleres de formación y convivencia y han contado con una ayuda municipal de 12.000 euros.

El azpeitiarra Mikel Garmendia lleva muchos años en Swazilandia (Sudáfrica), colaborando con diferentes comunidades africanas para mejorar su calidad de vida. En 2016, a través de Salesianos Africanos, ha contado con 3.200 euros por parte del consistorio azpeitiarra que ha destinado «a abastecer de agua y electricidad la localidad de Hluti», explica Garmendia a través de una videoconferencia «Gracias a vosotros estas personas tiene agua y electricidad», dice. «Hoy en día es muy díficil conseguir ayudas de este tipo por lo que desde África quieren que os haga llegar el agradecimiento» dice.

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