Se cumplen diez años desde la última actuación en la torre de la parroquia

En 2007 se colocó un andamio de 50 metros de altura.
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En 2007 se colocó un andamio de 50 metros de altura. / SUDUPE

La torre de la parroquia azkoitiarra fue construida en 1703 y posteriormente tuvo que ser levantada varias veces al haber sido alcanzada por rayos En 2007 se afianzó el recubrimiento de placas de la torre y se sustituyó el pararrayos que creaba muchos problemas

JOAQUIN SUDUPE AZKOITIA.

La parroquia azkoitiarra se construyó por fases, siendo en la última (1680-1740) cuando se levantan el pórtico, la sacristía nueva, la casa parroquial y la torre.

La torre fue construida en 1703, y posteriormente tuvo que ser levantada varias veces al haber sido alcanzada por rayos que desbarataron su estructura (en 1741 y 1781). La última vez que sufrió el embate de un rayo fue en 1943 y cuando se procedió a su reconstrucción. En 1945 se le añadió un nuevo cuerpo por encima de su primera cornisa.

Desde la finalización de su reconstrucción en febrero de 1947 (diseñada por Raimundo Alberdi con la colaboración de Joaquín Irizar) no se había realizado un estudio exhaustivo de su estado de conservación hasta que, a punto cumplir los 60 años de vida, una comisión popular creada al efecto en febrero del 2016, iniciaba los trabajos necesarios para realizar un análisis de su situación actual interior y exterior.

El objetivo último era evitar eventuales riesgos y afrontar los trabajos de mantenimiento y conservación necesarios para garantizar su seguridad y estado durante muchos años más. En noviembre del 2016 llegó, tanto a la Comisión como al Ayuntamiento, la autorización del departamento de Cultura de la Diputación Foral de Gipuzkoa para llevar adelante las obras de restauración.

Autorización preceptiva debido al régimen de calificación especial que el templo y el casco histórico tienen como bienes patrimoniales. Resultó que la argamasa y cemento utilizado en la última reconstrucción había sufrido bastante mal el paso del tiempo perdiendo sus cualidades de agarre y consistencia y se decidió el afianzamiento del recubrimiento de las placas pétreas de la torre.

Sustitución del pararrayos

Se colocó de un andamio de 50 metros (25 de los cuales correspondían al cuerpo de la iglesia y otros 25 metros a la torre) que obligaron a cambios en temas de circulación.

Tras y varios meses de trabajo a lo largo del primer semestre de 2007, se finalizan las obras. Efectuados los embellecidos, saneados los grandes deterioros que padecía y lograda la seguridad del edificio y los ciudadanos surgió la necesidad de acometer el problema del pararrayos.

El caso es que los rayos captados por el mismo creaban importantes problemas en las instalaciones eléctricas e informáticas vinculadas a la torre. También, corrían peligro los elementos eléctricos del órgano, la megafonía o el sistema en general.

Aprovechando el andamiaje, se puso en marcha la sustitución del obsoleto pararrayos que tantos problemas creaba. Aún y así, parecía que había habido suerte, ya que en los últimos cinco años (del 2002 al 2007) el rayo 'solo' había afectado tres veces el ordenador de las campanas. El presupuesto era de 27.753,76 euros más la obra civil necesaria para instalar la doble descarga eléctrica a tierra, elementos que fueron sufragados en parte por una cuestación en la Semana de Andramaris del 2007.

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