El PSE se muestra muy crítico con las ordenanzas fiscales de 2018

Consuelo Frutos e Iván Haro del PSE-EE. /  JUANFER
Consuelo Frutos e Iván Haro del PSE-EE. / JUANFER

Considera que se deben tener en cuenta los problemas reales y actuales de la ciudadanía urnietarra

JUAN F. MANJARRÉS URNIETA.

El grupo municipal del PSE-EE de Urnieta ha votado en contra de la mitad de las modificaciones de las ordenanzas fiscales en el Pleno que se celebró el pasado martes, 31 de octubre.

En un comunicado, la portavoz socialista, Consuelo Frutos, ha asegurado que el gobierno municipal tiene el «deber y la obligación» de hacer unas ordenanzas fiscales acorde con los problemas actuales que se están viviendo y los socialistas piensan que en la propuesta hecha por el equipo de gobierno «no se tienen en cuenta». Ha dicho que estas ordenanzas fiscales están hechas a la medida de las necesidades que el alcalde de Urnieta, Mikel Pagola (PNV), «sigue manteniendo en ese ayuntamiento».

Los socialistas entienden incomprensible que «al mismo tiempo que se niega a eliminar gastos superfluos y se gasta mucho en darse propaganda y publicidad, así como la contratación de empresas a diestro y siniestro, sin utilizar recursos técnicos municipales, Pagola trate de pasar esta factura a los vecinos de la localidad».

«Hay familias en Urnieta que todavía tienen los sueldos congelados, otros se lo han bajado para poder seguir manteniendo el puesto de trabajo, algunos se les ha reducido la jornada laboral y cada vez hay más cuestas que subir, desde enero hasta diciembre».

Ante quienes aseguran que las subidas propuestas no son elevadas, Frutos ha explicado que «hay hogares en Urnieta en los que un pequeño incremento les puede suponer el poder llegar o no a final de mes». Al incremento de las ordenanzas fiscales «hay que sumar el aumento en la factura de las eléctricas y el gas, así como los recortes en Educación y Sanidad».

Ha querido dejar claro que los socialistas están de acuerdo en que el Ayuntamiento debe cobrar las correspondientes tasas e impuestos, e incluso que cada año tenga el correspondiente incremento del IPC para ofrecer servicios que mejoren la calidad de vida de los urnietarras, «esto queremos dejarlo nítidamente claro». Sin embargo, «no resulta razonable que se impulsen medidas recaudatorias a la vez que se niega en redondo a atajar el despilfarro municipal». Además, considera que el gobierno municipal del PNV «no puede cerrar los ojos ante esta situación y mucho menos agravarla con sus impuestos y tasas municipales. De nada sirve subir los impuestos, si resulta que los ciudadanos no pueden pagarlos. Lo que conseguimos es que no se utilicen o que se dispare la morosidad, los impagados y las ayudas sociales». Los socialistas piensan que si se sigue «malgastando» de esta manera, «lo mejor es que ese dinero lo tengan los ciudadanos en su bolsillo».

El PSE-EE de Urnieta votó a favor de las propuestas de bonificaciones, exenciones y reducciones, así como al impuesto regulador sobre actividades económicas, que cuenta con una subida del 0,1%. Además, ha votado en contra de la propuesta de subida del 1,8% en los impuestos de vehículos de tracción mecánica, prestación de servicios públicos y actividades, tasas por la utilización privativa o aprovechamiento especial de dominio público municipal, así como los precios públicos por la prestación de servicios por la realización de actividades municipales.

Por otra parte, se ha abstenido en lo referente al servicio de recogida y eliminación de basuras porque fundamentalmente están de acuerdo en bonificar a los vecinos que hacen bien la separación de residuos, aunque han sido críticos con la propuesta del equipo de gobierno de activar la apertura del contenedor marrón en nueve ocasiones. A su juicio, ésta no es la forma en la que se garantiza, «ni de lejos», quien separa y quién no. «Se puede abrir el contenedor sin echar nada».

También le parece «discriminatorio e injusto» que viviendas que no generan ni un solo gramo de residuo, «cuyos propietarios están en una residencia de ancianos o son pisos con una ocupación temporal o directamente pisos vacíos», pasen a pagar 37,5 euros, «la misma cantidad que los ciudadanos que tiran todo en la misma bolsa».

Fotos

Vídeos