Organizan una cena de convivencia en Hernani tras las pintadas en la mezquita

Mezquita de Hernani donde aparecieron pintadas racistas, ya borradas./ARIZMENDI
Mezquita de Hernani donde aparecieron pintadas racistas, ya borradas. / ARIZMENDI

La Federación Islámica del País Vasco asegura que «salimos fortalecidos de este intento de romper el tejido social gracias al apoyo del pueblo»

GAIZKA LASA

La Federación Islámica del País Vasco organizará una cena de convivencia abierta a los vecinos de Hernani como respuesta a las pintadas racistas que fueron realizadas la noche del viernes en la puerta de la mezquita de la localidad. Aziz Messaoudi, presidente de la federación, sostiene que «la mejor manera de reaccionar ante este tipo de episodios es celebrando que el pueblo ha rechazado los hechos y se ha mostrado partidario de la integración».

Pese al natural disgusto, la comunidad musulmana considera que «salimos reforzados de este capítulo visto el apoyo de las instituciones y de la ciudadanía». Tras la concentración del domingo en la Plaza de los Gudaris de Hernani en la que un centenar de personas expresaron su repulsa ante la diana dibujada donde se leía «Fuera moros», Messaoudi traslada «nuestro agradecimiento al alcalde, a la Diputación y a los vecinos».

Aún no se conoce cuándo tendrá lugar la celebración de confraternización, pero «será en breve», adelanta el presidente de la Federación Islámica del País Vasco. Desde ayer, se suceden los contactos con diferentes agentes sociales de Hernani para atar fechas y durante los próximos días se conocerá el día de la cena.

La fecha de la cena de confraternización se consensuará con los agentes sociales de Hernani

La Federación Islámica sostiene que «hay gente a la que le duele que estemos integrados»

Tres días después de recibir la ofensa intimidatoria, la federación tiene sospechas de que «las pintadas no las ha hecho nadie del pueblo, porque aquí se ha trabajado mucho por la integración». Lo que sí tienen claro es que «quien quiera que lo haya hecho, su objetivo era precisamente fastidiar el trabajo realizado en este pueblo y poner a prueba la cohesión social». Concluye que «lo que ha conseguido es justo lo contrario».

Messaoudi está seguro de que «lo que han querido es crear la alarma y romper el tejido social porque hay gente a la que le hace daño que estemos integrados y que estemos participando en las diferentes actividades organizadas por agentes sociales». No cree que haya sido casualidad que se haya elegido el pueblo de Hernani para actuar, «porque aquí se ha hecho una gran labor, sobre todo por el Ayuntamiento y por SOS Racismo». El propio alcalde, Luis Intxauspe, fue tajante en la concentración del domingo al liderar la comunicación municipal diciendo que «no aceptamos actos y actitudes racistas como estos. Queremos un municipio donde todos vivamos en libertad».

La Federación Islámica concluye, no obstante, que se trata de un hecho «aislado» y celebra que hay que remontarse muchos meses atrás para recordar algún acto racista contra mezquitas vascas. A Messaoudi le viene a la mente el que ocurrió en noviembre de 2016 cuando aparecieron una cabeza de cerdo y varias pintadas con lemas contra el islam y sus practicantes en una mezquita de Vitoria.

Gipuzkoa cuenta hoy con una docena de mezquitas repartidas por Azkoitia, Eibar, Errenteria, Elgoibar, Irun, Beasain, Orio, Tolosa, Zumarraga, Bergara, Hernani y Donostia -solo existían tres hace quince años- para dar cobertura a los actos de culto de más de 6.000 musulmanes que viven en el territorio.

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