Juicio para reclamar las prestaciones por enfermedad profesional

La viuda del hernaniarra Antonio Mateos, fallecido por un adenocarcinoma pulmonar, busca que se reconozca que fue derivado de la exposición al amianto

JUAN F. MANJARRÉS HERNANI.

En la jornada de hoy, a las 10.00 horas, se celebra el juicio en Donostia en el que la viuda de Antonio Mateos, hernaniarra fallecido en 2015 a consecuencia de un adenocarcinoma pulmonar, «después de más de 35 años de trabajo como mecánico de mantenimiento en Pedro Orbegozo-Acenor en contacto con amianto, sílice, tricloroetileno y otros cancerígenos en su trabajo», reclama las prestaciones de enfermedad profesional, según detallan desde ASVIAMIE, asociación vasca de víctimas del amianto, animando a los vecinos a participar, de 9.30 a 10.00 horas, en la concentración en apoyo a la demanda.

«Antonio comenzó a trabajar con 14 años, en 1957, permaneciendo hasta el cierre de la planta y posterior traslado a Vitoria, hasta el 94, que optó por trabajar como autónomo en mantenimiento en Cintas Ubís, hasta su jubilación. En agosto de 2015 le diagnosticaron un adenocarcinoma pulmonar y falleció un mes más tarde», añadiendo que «aunque los informes médicos recogen su exposición laboral al amianto, los médicos incumplieron la obligación de 'comunicar sospecha' del origen profesional del cáncer pulmonar, favoreciendo la ocultación de las Enfermedades Profesionales».

El febrero del año pasado comenzaron los trámites para el reconocimiento de la enfermedad, y en la investigación realizada por Osalan, se propuso, pese a haber fallecido, incluirlo en el Listado de Trabajadores expuestos al Amianto, «dados los testimonios de los compañeros y la información existente sobre la utilización del amianto en Pedro Orbegozo. Posteriormente, el INSS rechazaba las prestaciones, afirmando que no es posible establecer el origen profesional del adenocarcinoma padecido por el fallecido».

Desde ASVIAMIE consideran absolutamente injusto que el INSS rechace las prestaciones de Enfermedad Profesional a viudas y enfermos, apoyándose en los incumplimientos empresariales con su pacto de silencio y ocultación de las enfermedades profesionales, mientras incumplían las normas de Seguridad e Higiene vigentes desde los años 40, incluidas las normas del amianto posteriores, como sustancia cancerígena muy peligrosa y ampliamente utilizada durante décadas. Así como que los médicos de Osakidetza «se nieguen a cumplir con su obligación de 'comunicar sospecha' ante los cánceres pulmonares derivados de sustancias tóxicas».

La asociación anima a todos los que manipularon o estuvieron expuestos en ambientes que se utilizaba amianto a solicitar su inclusión en el listado de trabajadores expuestos para promover la vigilancia sanitaria específica y la detección precoz, favoreciendo el reconocimiento de las enfermedades con las prestaciones económicas correspondientes.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos