Diario Vasco

Burdina revive la elaboración de cal viva en Ortzaika

fotogalería

Voluntarios de Burdina cargando el horno calero.

  • La asociación recupera en Gipuzkoa una tradición que cayó en desuso hace casi un siglo

El viejo horno calero de Ortzaika, ubicado junto al caserío del mismo nombre a pie del monte Goiburu, volvió ayer a elaborar cal viva a la antigua usanza, de la mano de Burdina Taldea. La asociación andoaindarra, dedicada a la recuperación del patrimonio histórico principalmente en el valle Lei-tzaran, puso en marcha este 'karovi' para producir cal viva, reviviendo una antigua labor que quedó en desuso hace casi un siglo.

Recuperando esta tradición, el calero de Ortzaika humeaba este fin de semana tras un largo y costoso proceso que comenzaba el sábado, a las 11.00 de la mañana, con la tarea de cargar el calero por su boca superior con 10 metros cúbicos de madera de haya, 6 toneladas de corteza de acacia de diferente grosor, varios fardos de sarmiento y un metro cúbico de piedra caliza, y de prenderle seguidamente fuego por la boca inferior. Voluntarios de la asociación se empleaban a fondo en esta labor. Hubo que cargar cuatro veces el horno hasta que, pasadas las 10 de la noche, se consiguió ponerlo en marcha.

Ayer, en un ambiente festivo que despertó gran expectación, se procedía a vaciar el horno y obtener la cal, con la ayuda de Josetxo Crespo, maestro cantero de Alsasua dedicado a la restauración de patrimonio.

Una demostración 'in situ' enseñaba a los asistentes a triturar la piedra caliza hasta convertirla en un fino polvo que se empleaba para fumigar la tierra, y a apagar la cal con agua para obtener una pasta de cal. Joxe Ramón Berrondo, miembro de Burdina, indicaba que la asociación empleará la producción de cal obtenida para elaborar esta pasta que utilizarán en tareas de restauración del patrimonio histórico.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate