Diario Vasco

Pérez Lasa recibió el cariño más sincero de sus vecinos de Sorabilla

Con la familia. Pérez Lasa, acompañado por su pareja Carmen, sus padres y los familiares que asistieron al homenaje en Sorabilla.
Con la familia. Pérez Lasa, acompañado por su pareja Carmen, sus padres y los familiares que asistieron al homenaje en Sorabilla. / DV
  • Reconocieron la trayectoria deportiva de 30 años de su paisano en labores arbitrales, 16 de ellos en Primera División

Precedido por los txistularis, Miguel Ángel Pérez Lasa accedía bajo un arco formado por pañuelos de fiestas a la plaza de Sorabilla para ser protagonista del homenaje que organizaba el domingo la comisión de festejos de este barrio andoaindarra.

Fue un acto sencillo, con un doble objetivo: reconocer la trayectoria deportiva de 30 años de Pérez Lasa en labores arbitrales, 16 de ellos en Primera División, y dejar constancia del cariño que Sorabilla siente hacia uno de sus vecinos.

Pérez Lasa asistió acompañado de su pareja Carmen, de sus padres, hermanos y demás familiares para recibir, emocionado, las muestras de cariño. El homenaje comenzaba destacando «su enorme disciplina, capacidad de trabajo y cualidades físicas, unidas a su honesta y valiente personalidad que desplegó a lo largo de infinidad de campos de fútbol y que le granjeó el respeto de jugadores, periodistas, directivos y aficionados». En el homenaje recibió obsequios de la Federación Guipuzcoana de Fútbol, de Irizar, de la Sociedad Deportiva Euskalduna y de la comisión de fiestas de Sorabilla, además de la felicitación de representantes del ayuntamiento. Hubo un poco de todo, desde una placa conmemorativa del acto a una camiseta con su nombre en la espalda o la txapela que lucía orgulloso.

Pérez Lasa agradeció la acogida que le dispensó Sorabilla cuando decidió afincarse en el barrio y dio las gracias a la comisión de fiestas de Sorabilla «por la labor que realizan para mantener la cultura y tradiciones del barrio».

Como broche final, se escucharon las salvas que disparaban los escopeteros y se cantaron los himnos 'Joxe Mari Iturzaeta' y 'Sorabilla', interpretados por la charanga, bajo la batuta de Joxe Mari Oiartzabal.