Diario Vasco

Absuelto un andoaindarra de un delito de agresión sexual por el que pedían 13 años de cárcel

  • La sentencia dice que no se puede considerar que mantuviera una relación de pareja con la víctima, una mujer de Vitoria

La Audiencia Provincial de Álava ha condenado a un hombre a un año de cárcel por un delito de lesiones pero le ha absuelto de la agresión sexual de la que también estaba acusado y por la que la Fiscalía pedía 13 años de cárcel, al considerar el tribunal que no hay prueba suficiente en su contra.

El Ministerio Público solicitaba un total de 13 años y un mes para el joven al que acusaba de agredir sexual y físicamente a su compañera sentimental a la que además envió mensajes vejatorios.

Sin embargo la sección segunda de la Audiencia Provincial de Álava considera que durante el juicio, que se celebró los días 25 y 26 de enero, no se acreditó prueba suficiente como para condenar al joven por un delito de agresión sexual y que tampoco se puede considerar que ambos mantuvieran una relación de pareja.

Así, el tribunal declara probado que ambos, él residente en Andoain y ella en Vitoria, se conocieron a través de una red social entre agosto y septiembre de 2014.

También que fruto de esos contactos en internet se vieron en la segunda mitad de septiembre en San Sebastián coincidiendo con el Festival de Cine y que después volvieron a coincidir en cinco ocasiones.

Asimismo ha quedado acreditado que el hombre envió varios mensajes insultantes a la mujer y que el 26 de octubre quedaron en una discoteca en San Sebastián y que al salir del establecimiento se introdujeron en el vehículo del hombre, quien comenzó a agredirla, le agarró del pelo y le propinó varios puñetazos en la cara y la cabeza, incluso después de que ella abandonara el coche.

Pruebas insuficientes

La llegada de una persona al lugar provocó que el hombre se marchara. La mujer sufrió hematomas y lesiones en cara y en el hombro.

El tribunal afirma que no ha quedado acreditado que el acusado introdujera sus dedos en la vagina de la joven contra su voluntad, como mantenía la acusación fiscal.

La Sala explica que las pruebas presentadas en el juicio oral son "insuficientes" para poder condenarlo.

Resalta que la mujer no habló de esa presunta agresión a los agentes que primero tuvieron contacto con ella y tampoco en el servicio de urgencias del hospital al que fue trasladada a continuación.

El tribunal argumenta que la experiencia muestra "que si se hubiese producido tal acción violenta contra la libertad sexual" eso habría sido lo que primero contara a los agentes y en el hospital, porque "cualquier mujer razonablemente entendería que ese era el acto más grave contra ella".

Añade que el primer conocimiento de la presunta agresión sexual se produjo cuando la mujer presentó horas después la denuncia en sede policial y que "mucha credibilidad no debió tener esa aseveración" porque no se puso en marcha el protocolo. Añade que después en el juzgado de violencia sobre la mujer también relató en última instancia ese hecho.

La sentencia recuerda que en las exploraciones que le hicieron no encontraron ninguna lesión en la zona vaginal.

Sobre la relación de ambos, concluye que las pruebas presentadas en el juicio no permiten acreditar que mantuvieran una relación de novios, sino que más bien se trató de una relación esporádica, de amigos, y sin ninguna característica propia de una pareja como es "la fidelidad, sinceridad y exclusividad".

Además de la pena de un año de cárcel el tribunal le impone una multa de 360 euros por un delito leve de amenazas, el pago de 4.600 a su víctima y la prohibición de acercarse a 300 metros de ella durante 4 años.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate