Diario Vasco

Trabajado empate del Mundarro Petritegi en el campo del Euskalduna

  • Los morados jugaron un buen partido en defensa, con una presión alta que dificultó mucho el juego ofensivo de los de Andoain

El Mundarro Petritegi sumó un punto en su visita al Euskalduna, equipo descendido de División de Honor en la temporada anterior, en un partido igualado pero en el que los morados mejoraron con respecto a la primera jornada a pesar de no llevarse los 3 puntos.

Durante la primera mitad, los astigartarras apenas disfrutaron de ocasiones claras, pero dominaron el juego gracias a la alta presión realizada con la que impedían a los locales avanzar a terreno contrario. Alguna diagonal pudo complicar la labor de los defensas morados, pero a excepción de acciones a balón parado, los locales apenas llegaron al área defendido por Telmo, al que pusieron en apuros en los instantes finales del primer periodo.

Tras el descanso, mejor

A la vuelta de vestuarios, el Mundarro Petritegi siguió subiendo el ritmo y la presión, y gozó de mayor profundidad con balón. Guti y Beñat Mendiburu, ambos suplentes en el inicio, dotaron de mayor frescura al ataque astigartarra y de ellos fueron las ocasiones más claras del encuentro, pero el portero y la falta de fortuna impidieron que los morados se adelantaran en el marcador.

A falta de 5 minutos y con los cambios agotados, Iván tenía que retirarse lesionado, por lo que el Mundarro Petritegi afrontó los últimos minutos en inferioridad, pero supo aguantar el último arreón local.

Un punto a domicilio que acomoda a los astigartarras en la zona noble de la tabla y que puede ser importante si en la tercera jornada se vuelve a sumar de 3 en 3 en Zarkumendegi frente al Dunboa.

En el buen encuentro ante el Euskalduna en Andoain jugaron por el Mundarro Petritegi: Telmo, Manu, Markel (Yorkis), Arejula, Argoitz, Gartzi, Maik (Borja), Txomin (Pol), Ivan, Igor (Guti) eta Ander M. (Beñat M.).

Segundo equipo

Por su parte, el segundo equipo, volvió a perder, esta vez por 1-2 y frente al Iluari en Zarkumendegi, tras un partido en el que dos fallos defensivos condenaron el buen trabajo de los jóvenes morados. Duro varapalo, más si cabe al encajar el gol en los instantes finales del encuentro.