Sigue creciendo el turismo estival

Referente veraniego. El festival Dies Oiassonis convirtió la plaza de San Juan en un circo romano. / F. PORTU
Referente veraniego. El festival Dies Oiassonis convirtió la plaza de San Juan en un circo romano. / F. PORTU

Irun registró más pernoctaciones y un leve incremento en su Oficina de Turismo

IÑIGO MORONDO IRUN.

El Museo Oiasso ha marcado este verano un nuevo techo de visitantes. Entre el 1 de junio y el 31 de agosto, 10.003 personas se acercaron a la instalación por los 9.782 del pasado año, cifra con la que se estableció la mejor marca hasta entonces. Desde el propio museo apuntan a los Dies Oiassonis y las actividades que se organizan a lo largo de estos meses como principales responsables del incremento. «La apuesta por el festival ha sido muy importante este año y se ha consolidado como la cita más importante del verano en la ciudad», valoraba ayer el delegado de Turismo, Miguel Ángel Páez.

Las novedades en esta octava edición de la fiesta romana fueron importantes: el campamento romano, los legionarios, teatro greco-latino, la plaza de San Juan convertida en circo romano... Pero no han sido las del Dies Oiassonis las únicas propuestas nuevas para el estío irunés. Desde el 8 de julio hasta el 30 de agosto, se han organizado, dos días por semana, visitas guiadas a la ciudad, unos paseos comentados que servían para, en una hora de recorrido, conocer cuestiones básicas del Irun pasado y el actual. La parroquia del Juncal (por dentro y por fuera), la plaza Urdanibia, el exterior de la ermita Santa Elena, la plaza de San Juan y el interior de la casa consistorial eran las principales paradas, aunque durante todo el camino los guías encontraban motivos para aportar a los visitantes información sobre la historia de la ciudad y su evolución.

La mayoría de esos participantes fueron locales, pero la actividad atrajo también a turistas alojados en la ciudad o en municipios cercanos, catalanes, navarros y madrileños, fundamentalmente, que elevaron la asistencia hasta las 135 personas. «Una experiencia muy satisfactoria que estudiaremos con el objetivo de mantenerla y reforzarla para futuras ofertas turísticas», valoró Páez.

Mejora general

Las visitas guiadas habituales del verano irunés, a Irugurutzeta y al interior de la ermita Santa Elena, también han crecido. El pasado año, esta doble propuesta que organiza el Museo Oiasso atrajo a un total de 885 personas que este año se han convertido en un millar. En esa cifra de visitantes se ha movido también el Punto de Información de Lapurriturri, en el entorno de Erlaitz, que sirve de referencia para conocer el patrimonio natural en el entorno de Aiako Harria y desde el que se organizan actividades diversas sobre flora, fauna, astronomía o historia. La Oficina de Turismo de Luis Mariano también aumentó sus atenciones, según datos de Bidasoa activa, de 3.602 a 3.661.

Páez señaló que todas estas cifras «demuestran que la ciudad no se para en verano. Irun es un destino atractivo para estas fechas gracias a programas que el Ayuntamiento ha puesto en marcha, otros con los que colabora (como las fiestas de algunos barrios) y otras actividades organizadas por entidades locales, como la Euskal Jira». No olvidó tampoco «el importante papel que juega el sector comercial y hostelero a la hora de ofrecer un plan que sea del interés tanto de los visitantes como de los iruneses».

Más

Temas

Irun

Fotos

Vídeos