Un programa de OSI Bidasoa y el COFG logra reducir los medicamentos prescritos

Una farmacéutica comprueba el historial farmacoterapéutico./
Una farmacéutica comprueba el historial farmacoterapéutico.

Diez farmacias de la zona y profesionales de atención primaria han participado en la iniciativa, que ha demostrado beneficios en la salud de los pacientes

J. OCHOTECO IRUN.

La OSI Bidasoa (Osakidetza) y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Gipuzkoa (COFG) han desarrollado en la comarca un programa de conciliación de la medicación, logrando reducir el número de medicamentos prescritos. Esta iniciativa, desarrollada durante el último año, ha demostrado beneficios en la salud de los 143 pacientes que han participado en la misma.

Además de ellos, una decena de farmacias, médicos y enfermeras de atención primaria de Irun y Hondarribia se han implicado en este programa. El objetivo, según explican, ha sido «mejorar la seguridad del paciente en relación con la toma de medicamentos», así como «promover una cultura de seguridad entre pacientes y profesionales sanitarios, implicando a los primeros en sus tratamientos». La iniciativa ha permitido, asimismo, mejorar la eficiencia de la medicación prescrita.

Las farmacias de la comarca del Bidasoa que han participado son las siguientes: de Irun, Francisco de Asís Echeveste, Martín Ezcurra, Luis García, Mª Salud González, Icíar Larrinaga, Sara Molinero, Mª José Ruiz de Azua y Mª Luisa Calabuig; y desde Hondarribia, las farmacias José Mª Erauskin y Maite Iraola.

259 discrepancias detectadas

La conciliación de la medicación consiste en la comparación sistemática y protocolizada de la lista de medicamentos que utiliza un paciente, para así asegurar que el tratamiento que está siguiendo es necesario, efectivo y seguro. Con este servicio profesional el farmacéutico identifica discrepancias que comunica al médico del paciente, para que sean analizadas y resueltas.

Durante el desarrollo del programa, los 143 pacientes, cuya edad media era de 72,3 años, mostraron a los farmacéuticos todos los medicamentos que estaban tomando. Los profesionales los revisaron y se detectaron un total de 259 discrepancias, que se comunicaron a los respectivos médicos. Durante el tiempo que duró el programa, se realizó alguna modificación en el 75,4% de esas discrepancias. Además, se suspendieron 125 prescripciones, se iniciaron 16 y se realizó algún cambio en otras 31.

La gran mayoría de las intervenciones farmacéuticas, un 66,7%, se produjeron porque el paciente no tomaba alguno de los medicamentos que estaba prescrito en su historial farmacoterapéutico. En cambio, en el 13,2% de los casos la intervención se debió a que el paciente tomaba un medicamento que no figuraba en su historial.

Fruto del desarrollo de este programa de conciliación, se ha reducido un medicamento de media por paciente, y se ha observado asimismo una disminución en las visitas a los servicios de urgencias (de un 16%) y de los ingresos hospitalarios (un 45% menos). A estos resultados en la salud se suman los económicos, ya que el coste diario medio de la medicación ajustada por paciente se ha recucido en un 53,16%, pasando de 0,79 a 0,37 euros.

La directora de la OSI Bidasoa, la doctora Mª Eugenia Alkiza, señaló que «la conciliación de la medicación es una práctica útil y necesaria en la que todos los agentes de salud debemos colaborar, junto con el paciente». Por su parte, el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Gipuzkoa, Ángel Garay, subrayó que este programa «ha corroborado que un historial farmacoterapéutico único y actualizado supone mejoras en la seguridad del paciente y en la eficiencia del sistema. La cercanía de los farmacéuticos comunitarios a los pacientes los convierte en agentes idóneos para detectar discrepancias en el historial». Vistos los «buenos resultados» del programa, el COFG considera que «es una buena práctica clínica que debe implantarse en las farmacias».

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