Preocupación en el Real Unión tras el empate contra el penúltimo

Caras tristes tras el triste 0-0 contra la Peña Sport en el Stadium Gal. / FLOREN PORTU
Caras tristes tras el triste 0-0 contra la Peña Sport en el Stadium Gal. / FLOREN PORTU

Solo ha sumado un punto de doce desde que el club decidió cambiar de entrenador y colocar a Ribera por Santana. Los irundarras siguen en la zona peligrosa de la clasificación

BORJA OLAZABAL IRUN.

No ha empezado bien el año para el Real Unión. Los irundarras, que llevan demasiado tiempo sin ganar, recibieron el domingo en el Stadium Gal a la Peña Sport. Era el primer partido del 2018. El primero de la segunda vuelta. Los de Tafalla ocupan la penúltima posición de la tabla y todo el mundo pensaba que la ocasión se presentaba perfecta para empezar a dejar atrás la mala racha de resultados, sumar los tres puntos que se iban a poner en juego y escalar algunas posiciones en la tabla, pero no fue así.

Los irundarras, en un partido sin brillo, no pudieron pasar del empate a cero. No le pudieron meter ningún gol al segundo equipo más goleado del grupo. Solo consiguieron quedarse con un punto, que sabe a nada dada la situación que atraviesa el equipo.

El punto sirve para abandonar el puesto de promoción de descenso, pero los veintiún puntos sumados hasta el momento suponen solo uno más de los que tiene el Vitoria, que ocupa esa posición de riesgo. El descenso directo, que lo marca el Lealtad de Villaviciosa, sigue a seis puntos.

Urge reacción en el equipo de Irun y el calendario es propicio para ello, pero tras lo visto ante la Peña Sport, nadie sabe lo que puede pasar. El próximo partido para los txuribeltz se disputará el domingo en Estella contra el Izarra, con el que están empatados a puntos.

Una semana después tocará volver a jugar en el Stadium Gal, con el Bilbao Athletic como rival, que es sexto, y el siguiente encuentro será ante otro rival directo como el Vitoria, a domicilio.

Este mes de enero estaba, y sigue estando, marcado en rojo en el calendario. Existe preocupación en torno al equipo y todo lo que no sea sumar un buen puñado de puntos en los próximos encuentros, puede empezar a encender, definitivamente, todas las alarmas.

No cambian los números

El club, teniendo en cuenta la mala racha que acarreaba el grupo con Asier Santana, decidió cambiar de técnico a finales del mes de noviembre. Tras haber sumado un solo triunfo en las ocho últimas jornadas y encadenar, tras ganarle al Logroñés, tres derrotas y un empate.

Con José Luis Ribera en el banquillo los números no han cambiado. Cierto es que tres de los cuatro rivales son los tres primeros de la tabla y que el de Azpeitia no dirigió al equipo ante el Mirandés, pero tras la destitución, en cuatro partidos, tres derrotas y un empate.

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