«Ni nos hemos planteado suspender»

A disfrutar. Cientos de irundarras se encararon con el mal tiempo para compartir el Sagardo Eguna en la plaza Urdanibia.
/FOTOS: F. DE LA HERA
A disfrutar. Cientos de irundarras se encararon con el mal tiempo para compartir el Sagardo Eguna en la plaza Urdanibia. / FOTOS: F. DE LA HERA

La firmeza de los organizadores del Sagardo Eguna se vio premiada con una tarde seca y buena asistencia La de ayer no fue la más multitudinaria de las 23 ediciones celebradas, pero acabó habiendo muy buen ambiente en la plaza Urdanibia

I.M. IRUN.

Las previsiones meteorológicas lo habían avisado, así que a nadie sorprendió la intensa lluvia desde primera hora de la mañana. Los responsables de la organización del Sagardo Eguna recibieron llamadas y mensajes durante todo el día y dieron la misma respuesta en todos los casos: «No. No se suspende».

Fernando de la Hera, presidente de Taupadak, la ONG local que lidera la organización del evento, se mostraba más contundente. «Ni nos lo hemos planteado. Durante las últimas semanas, muchas personas han trabajado mucho y si no celebráramos el Sagardo Eguna, todo ese trabajo y mucho material se desaprovecharían por completo». Más de un centenar de personas forman el equipo de voluntarios que no se amilanó y decidió que, fuera como fuera, iban a sacar adelante la vigesimotercera edición de la fiesta local de la sidra.

Buen ambiente

Ese empeño por no fallar a su tradicional cita del segundo sábado de mayo tuvo recompensa. Cesó la lluvia antes de que comenzara la venta de tickets y para cuando a las seis de la tarde se empezaron a llenar los vasos, el suelo de la plaza Urdanibia prácticamente se había secado.

En esos primeros minutos el panorama tenía poco que ver con el mismo momento en años anteriores, pero a medida que avanzaba la tarde y el cielo seguía respetando la fiesta sidrera, más y más cuadrillas se iban acercando a la Parte Vieja. Ainhoa, joven irundarra que llegaba junto a su cuadrilla, se alegraba de que la convocatoria no se hubiera anulado. «Seguro que nos lo vamos a pasar bien. Ahora ya ni siquiera llueve. Y si empieza a llover, abriremos esto», decía señalando el paraguas, «para que no se nos ague la sidra, ¡claro!».

Con esas ganas y con ese humor cientos de irundarras fueron mejorando el aspecto y el ambiente en la plaza, que para las siete de la tarde lucía ya realmente atractiva. No hubo tanta gente como en las ediciones más soleadas, pero el Sagardo Eguna no sólo salvó la jornada, sino que puede apuntarse un nuevo éxito en su haber. A las ocho de la tarde volvió a llover algo. Fue una pena, pero la verdad es que para entonces todo importaba ya un poco menos.

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