«'Oskara' es una reflexión general en torno a la cultura y al papel que juega en nuestra sociedad»

Jon Maya, director de Kukai Dantza Konpainia./ARIZMENDI
Jon Maya, director de Kukai Dantza Konpainia. / ARIZMENDI

La compañía, galardonada con el Premio Nacional de Danza, trae hoy al Amaia un espectáculo ganador de tres Premios Max Jon Maya Sein Director de Kukai Dantza Konpainia

JOANA OCHOTECOIRUN.

Jon Maya asegura que en la compañía Kukai se sienten «contentos y con ganas» de presentar su espectáculo 'Oskara' en Irun. Después de haber recorrido escenarios de todo el Estado y parte de Europa, «nos gusta actuar tan cerca de casa». Lo harán apenas una semana después de que la compañía de Errenteria haya sido reconocida con el Premio Nacional de Danza. La obra que representarán en Irun esta tarde ha obtenido también varios galardones en los Premios Max.

-Sin duda, 'Oskara' es un espectáculo que les ha dado muchísimas alegrías.

Hoy
'Oskara' se representará en el Centro Cultural Amaia a las 20.00 horas.
Entradas
Tienen un precio de 7,40 euros y están a la venta en la página web de entradas de Kutxa, en la Oficina de Turismo de Luis Mariano y en taquilla.
Reparto
El espectáculo, dirigido por Jon Maya, tiene como intérpretes a los bailarines Alain Maya, Eneko Gil, Ibon Huarte, Martxel Rodríguez y Urko Mitxelena. La voz en directo corre a cargo de Julen Axiari. La dirección de idea y escena es de Marcos Morau.

-Pues sí; desde el inicio ha sido un espectáculo que ha funcionado muy bien. Está viniendo mucho público a verlo a los teatros y además ha obtenido tres Premios Max, al Mejor Espectáculo del Año, el Mejor Elenco de Bailarines y el Mejor Vestuario. Y ahora, el Premio Nacional de Danza: aunque no ha sido por 'Oskara' sino por toda la trayectoria de Kukai, indudablemente esta obra también es un punto fuerte en nuestro recorrido.

«Somos una combinación de nuestra historia y de lo que hoy en día surge a nuestro alrededor»«Trata sobre nuestra cultura, pero 'Oskara' es un espectáculo muy universal»

-El día que supo que concedían a Kukai el Premio Nacional de Danza aseguraba sentirse «emocionado y sin poder asimilarlo». ¿Ha conseguido hacerse a la idea?

-No es fácil, porque así como en los Premios Max estás expuesto a que pase, porque estás nominado, en este caso no. Era un día cualquiera, veníamos de representar 'Oskara' en Madrid, llegué a casa y recibí una llamada de teléfono en la que me decían que éramos Premio Nacional de Danza. La verdad es que es un flash. Ha sido una sorpresa increíble y estamos muy, muy contentos.

-Ya cuando presentó 'Oskara' definió esta obra como un «punto de inflexión» en la trayectoria de Kukai, algo que han confirmado la acogida y los galardones obtenidos por el espectáculo.

-Era una apuesta muy importante, porque suponía un proyecto de una gran envergadura a nivel artístico y en el ámbito de la producción. A nivel conceptual también era un reto y nos llevó a muchas reflexiones. Sabíamos que nos enfrentábamos a algo realmente importante, y eso siempre es un reto. El tiempo está demostrando que esa apuesta que hicimos ha salido bien y que todo el equipo, desde la gestión a lo técnico, lo artístico y lo humano, ha dado la talla con creces ante un proyecto de esta envergadura.

-El espectáculo 'Oskara' tiene elementos de lo popular y lo vanguardista, lo tradicional y lo contemporáneo. ¿Plantean una dicotomía o un diálogo entre esos dos mundos?

-Es un diálogo, pero se refiere más al ámbito de la cultura en general. Es una reflexión general en torno a la cultura y al papel que juega en nuestra sociedad. Se presenta la cultura como algo muy endeble, pero al mismo tiempo, mientas se va desarrollando el espectáculo, se ve cómo todos estamos aquí de paso, venimos y nos vamos, y la cultura perdura. Profundizando un poco más en esa reflexión, está esa relación entre la cultura tradicional y la de vanguardia, que al fin y al cabo es hablar de lo que hacemos nosotros día a día: recoger, investigar, profundizar en la cultura tradicional para realizar una creación contemporánea. Yo creo que ambas conviven perfectamente, para nada son contrapuestas.

-La cultura es algo que nos define y que permanece después de nosotros.

-Así es. Somos los que somos porque tenemos unas raíces, porque nos hemos educado de una forma y con una lengua; y también vivimos con las influencias que tenemos actualmente. Al final, somos una combinación de nuestra historia y de lo que hoy en día surge a nuestro alrededor.

-El trabajo previo a que 'Oskara' fuera una realidad fue arduo. ¿Cómo recuerda el proceso?

-Antes de que empezara hubo un trabajo profundo con el coreógrafo Marcos Morau: de conocimiento, de crear una confianza, un intercambio de materiales y conocer mutuamente nuestros trabajos... Esa parte del proceso duró como año y medio. Después, reunimos al equipo: bailarines, músicos, diseñadora... Ahí comenzó el trabajo de estudio, que se prolongó unos tres meses. Desde el primer encuentro hasta el estreno, transcurrieron alrededor de dos años.

-Y llevan casi otros dos representando 'Oskara'.

-Además a un ritmo muy bueno, bastante constante, y para el próximo año también empiezan a salir cosas. Para sus características, es un espectáculo que está funcionando muy bien.

-Es una obra que atrae tanto a los aficionados a la danza como a gente que quizá no esté tan habituada a acudir a este tipo de espectáculos.

-Ahí hay una barrera de tópicos que romper: que si 'no me gusta', que si 'no entiendo'... Pero cuando un trabajo es de calidad, gusta. Yo no soy ningún experto en cine o música, pero disfruto cuando voy a ver una película o a un concierto. Hay que romper esa barrera, pero sí es verdad que está viniendo muchísima gente: en la gira de estreno los teatros de las capitales se llenaron, y ahora acabamos de llenar también en Valencia y Madrid.

-Uno de los Premios Max que ganó 'Oskara' fue al mejor vestuario, un elemento importante en la obra.

-Los espectáculos no se conforman solamente de danza, y creo que son muy importantes muchos elementos: la escenografía, la iluminación... Y también el vestuario. En este caso, lo trabajamos con la diseñadora Iraia Oiartzabal y se ha conseguido un 'uniforme', por llamarlo de alguna manera, muy original, neutro, moderno y que al mismo tiempo guarda la esencia de muchos elementos tradicionales.

-Mencionaba la escenografía, la iluminación... elementos que confieren a este espectáculo una atmósfera un poco mágica.

-Esos dos elementos, junto a la música, crean un ambiente bastante onírico. Es una atmósfera que te envuelve, y a partir de ahí va sucediendo todo. Pero lo primero que atrapa al espectador es ese ambiente creado por la luz, la escenografía y la música.

-'Oskara', siendo una obra que tiene su base en la tradición y el folklore vascos, ha funcionado muy bien fuera de Euskal Herria. Al final, la cultura es algo universal.

-Totalmente, es un espectáculo muy universal que ha funcionado en ciudades de España, de Holanda, de Francia... Evidentemente, en el espectáculo hablamos de nuestra cultura, pero en vez de elementos vascos podrían ser sudafricanos o japoneses y funcionaría igual. Nosotros partimos de lo nuestro, pero la cultura es una lengua universal en su totalidad.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos