La obra de la rotonda de Vollmer sale a concurso público

Cristina Laborda anunció ayer la aprobación oficial del proyecto para la glorieta de Palmera-Montero./
Cristina Laborda anunció ayer la aprobación oficial del proyecto para la glorieta de Palmera-Montero.

El Gobierno local aprueba un gasto máximo de 1,2 millones para unos trabajos cuyo comienzo dependerá de que se culmine el protocolo de suelos contaminados

IÑIGO MORONDO IRUN.

El desarrollo de Palmera-Montero se había dejado un feo lunar pendiente. La enorme rotonda de la plaza Juan Vollmer, sobre la que pivota el sentido urbanístico de la nueva barriada, quedó como un descampado de flora descuidada rodeado de coches y asfalto. Con la llegada de las obras del centro cívico, pasó a ser un improvisado aparcamiento temporal con un suelo de todouno que no ha aguantado demasiado bien el trasiego de vehículos que lo han utilizado todos estos meses.

A lo largo de este 2017 que ahora se termina, el Gobierno municipal desarrolló un proceso de participación en el barrio para dotar, por fin, de solución definitiva a los 6.000 metros cuadrados del interior de la gigantesca glorieta. De acuerdo con las reuniones realizadas y las aportaciones recibidas, se redactó un proyecto al que la Junta de Gobierno ha dado el visto bueno esta semana para sacar a concurso las obras «con un presupuesto máximo de 1,2 millones y un plazo de 9 meses», detalló la delegada de Obras, Cristina Laborda.

Estancia, juego y paseo

«6.000 metros cuadrados dan muchas posibilidades», señaló ayer Laborda cuando repasó las características de la actuación prevista. Habrá «juegos infantiles cubiertos; zonas de estancia cómodas, incluso para leer; una zona para mayores; un rocódromo...» Son aportaciones ciudadanas sobre un proyecto de caminos, un gran lugar de encuentro y zonas verdes en el que no se planteaba aparcamiento en principio ni tampoco tras el proceso de participación en el que, admitía la edil, «hubo opiniones a favor y en contra de destinar el espacio a zonas verdes y de estancia», pero en el que las primeras fueron mayoritarias.

Aunque el concurso público está ya abierto, Laborda señaló que el comienzo de los trabajos no dependerá únicamente de su resolución. «En paralelo a la licitación, estamos trabajando en el procedimiento medioambiental». Los suelos de esta zona están catalogados como potencialmente contaminados por su uso industrial pasado. «Hasta que no tengamos la autorización del Gobierno Vasco, aunque la tengamos adjudicada, no podremos empezar la obra, así que para acelerarlo lo máximo posible estamos gestionando ambas cosas a la vez», indicó.

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