«Las lesiones son lo peor del fútbol, su lado más oscuro»

Jorge Galán. /  F. DE LA HERA
Jorge Galán. / F. DE LA HERA

Jorge Galán sigue a la espera de saber si deberá pasar por quirófano o si con un tratamiento conservador será suficiente

B.O. IRUN.

Algo más de una semana ha pasado desde que Jorge Galán cayera lesionado. Fue en el último partido en el Stadium Gal, contra el Lealtad de Villaviciosa. El delantero navarro presionó a un rival en la pelea por un balón y su rodilla falló. Sufre una rotura parcial del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, pero todavía está a la espera para saber cómo se solucionara el entuerto. En los próximos días los médicos le dirán si basta con un tratamiento conservador, lo que le dejaría en el dique seco entre tres y cuatro meses, o si debe pasar por quirófano, lo que conllevaría entre seis y siete meses de recuperación.

El delantero navarro descansa en su casa. Tranquilo después de unos días duros en los que ha visto como tenía que decir adiós a la temporada. Jorge Galán cuenta que «estoy mejor. Al menos, el dolor ha ido a menos y la inflamación de la rodilla ha bajado. Lo que me queda ahora es esperar a que me hagan más pruebas para saber si me tienen que operar o no. Si puedo no tener que entrar en quirófano sería mucho mejor, porque todo lo que no sea operar es beneficioso. Trabajaría todo lo que hiciera falta para recuperarme si evito el quirófano».

Mientras tanto, el '9' del Real Unión recuerda perfectamente lo que le ha llevado a esta situación. «Tengo en mente la jugada, además la he visto un par de veces. Le hice una presión al jugador rival y hubo un momento en el que me quedé suspendido en el aire. Al caer y apoyar la pierna, noté como la rodilla se me fue y noté un chasquido. En ese mismo momento ya me di cuenta de que era muy grave y me temí lo peor, aunque las sensaciones al salir del campo no fueron del todo malas porque pude hacerlo andando y apoyando la pierna».

Mirar hacia adelante

Jorge Galán intenta llevar la lesión «lo mejor posible», aunque tiene claro que «esto es lo peor del fútbol, su lado más oscuro, lo que no le gusta a nadie. Las lesiones te dejan parado, requieren mucho trabajo para recuperarse, mucho esfuerzo en solitario... no es agradable. De momento me agarro a pequeñas cosas, como a esa opción de que al final no sea tanto y que no tenga que pasar por quirófano. Pero bueno, si tengo que hacerlo, lo afrontaré con toda la fuerza».

Lo que sí tiene claro el delantero es que «en lo que más pienso es en recuperarme y en seguir jugando porque todavía me quedan unos cuantos años de fútbol. Lo mejor siempre está por llegar».

Por el momento, lo que le toca a Galán es mirar los toros desde la barrera, justo en el mejor momento de la temporada para el equipo. «La verdad es que da igual cómo va el equipo cuando uno se lesiona porque lo que siempre quiero es jugar. Estoy contento porque hemos salido de abajo y ayudaré al equipo como se pueda».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos