Jorge Galán se perderá lo que resta de temporada por una grave lesión

El Real Unión se queda sin su mejor goleador de los últimos tiempos./F. DE LA HERA
El Real Unión se queda sin su mejor goleador de los últimos tiempos. / F. DE LA HERA

Sufre una rotura parcial del ligamento cruzado anterior de la rodilla. Hay que esperar dos semanas para saber si el delantero pasa por quirófano o si basta con tratamiento conservador

BORJA OLAZABALIRUN.

Corría el minuto 65 de partido en el Stadium Gal entre el Real Unión y el Lealtad cuando Jorge Galán corrió para presionar la salida de balón de los asturianos. El navarro estaba realizando un gran partido, llevaba un gol y una asistencia, pero su rodilla falló. Un mal gesto, mueca de dolor y cambio. Los primeros pronósticos, tras las exploraciones realizadas en el campo y en el vestuario, no dejaban demasiado margen para la esperanza. Hablaban de afección en el menisco y de una más que probable lesión de ligamentos.

Ayer, con el doctor Ricardo Jiménez a la cabeza, Galán fue sometido a las pertinentes pruebas médicas. Una resonancia que determinó que sufre una rotura parcial del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. El menisco no está tocado y el dolor en la zona viene dado por la lesión del ligamento.

Como la rotura no ha sido total, los médicos no saben todavía cómo tratar la dolencia. La norma en estos casos es esperar un par de semanas para saber cómo evoluciona la lesión y luego, tomar la decisión. Es lo que van a hacer con Galán. Si dentro de unos quince días la rodilla está estable, bastaría con un tratamiento conservador. De lo contrario, el delantero tendría que pasar por quirófano.

Evolucione como evolucione la rodilla del unionista, lo que es seguro es que se pierde lo que resta de temporada. Y es que en el mejor de los casos, es decir, siendo suficiente con el tratamiento conservador, estaría de dos a tres meses de baja. No estaría disponible hasta el mes de mayo y el curso acaba el día 13 de ese mes. Si tuviera que ser operado, el tiempo de baja para este tipo de lesiones suele ser superior a los seis meses.

Lo que le ha pasado a Jorge Galán no tiene más explicación que la mala suerte. Es una dolencia que han sufrido muchos futbolistas y que, como en el caso del delantero unionista, llega de manera totalmente fortuita. Como explica el doctor Jiménez, todo se debe a lo sucedido «en un momento puntual del partido. No es que tuviera algo mal de antes en la zona lesionada». Un mal apoyo, un mal giro... el fútbol.

La segunda vez

La del domingo no fue la primera lesión grave de Jorge Galán como jugador del Real Unión. El delantero navarro llegó por primera vez a Irun en el mercado de invierno de la temporada 2011/2012. Disputó todos los partidos menos uno para un total de seis. Hizo dos goles. Pero en el último de esos encuentros, contra el Palencia en La Balastera, se rompió.

Fue un 11 de marzo del 2012. Llevaba treinta minutos sobre el terreno de juego cuando recibió un golpe en la rodilla con la pierna apoyada. El diagnóstico de la lesión fue claro, rotura completa del ligamento cruzado y parcial del interno de su rodilla izquierda. Al estar cedido por Osasuna, volvió a Pamplona para tratarse con el club rojillo.

Cuando se recuperó volvió a jugar para el filial de Osasuna, luego se marchó al Levante B y en la temporada 14/15 fue fichado por el Real Unión. Esta segunda etapa en Irun va para su cuarta temporada. Con los seis goles de la presente campaña, lleva 48 en liga.

El Real Unión no solo ha perdido a un gran jugador y a una gran persona. Ha perdido algo tan importante como a su mejor goleador en muchos años. El pistolero ha tenido que enfundar sus pistolas, pero seguro que las volverá a sacar para dar en la diana.

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