Un San Isidro gris pero sin lluvia

La procesión, encabezada por la imagen del Santo, descendiendo de la ermita de San Marcial rumbo a las campas. / F. DE LA HERA
La procesión, encabezada por la imagen del Santo, descendiendo de la ermita de San Marcial rumbo a las campas. / F. DE LA HERA

Los baserritarras de Irun celebraron la festividad de su patrón en el entorno de la ermita de San Marcial, en una jornada organizada por Euskal Kirolak

JOANA OCHOTECO IRUN.

Bajo un cielo encapotado pero sin lluvia, los baserritarras de Irun celebraron ayer la festividad de su patrón, San Isidro Labrador. El entorno de la ermita de San Marcial volvió a ser el epicentro del programa organizado por la sociedad Irungo Euskal Kirolak, que comenzó, a media mañana, con la solemnidad propia de la procesión que inaugura esta jornada festiva.

Cuatro baserritarras portando a hombros la figura de San Isidro y otro más con una bandera con la imagen del Santo abrían la procesión que partió de la ermita con el repique de las campanas como telón de fondo. Les seguían en torno a un centenar de personas, entre ellas el alcalde, José Antonio Santano; los portavoces de Socialistas de Irun y EAJ-PNV, Miguel Ángel Páez y Xabier Iridoy, y otros concejales de la Corporación.

Delante de ellos y justo detrás de la figura de San Isidro iba el párroco Iñaki Larrea quien, al llegar a las campas, pronunció una oración en euskera, en la que pidió la protección del Santo, y realizó una bendición simbólica de los campos y cultivos de la ciudad. A pesar del cielo gris, esas fueron las únicas gotas de agua que cayeron sobre la hierba de San Marcial durante el acto más solemne de la jornada.

La procesión regresó, a continuación, al entorno de la ermita para, dentro del templo, celebrar la tradicional misa. Al término de la ceremonia la jornada adquirió un cariz más festivo: hubo caldo popular para todos los asistentes, un hamaiketako muy adecuado para una mañana fresca como la de ayer. No faltaron las trikitixas ni los bertsos, estos últimos protagonizados por Angel Mari Peñagarikano y Millan Telleria; ni la exhibición de herri kirolak a cargo de Miguel Saralegi.

Los baserritarras concluyeron la jornada con una comida en San Marcial. Juan Cruz Ruiz de Arbulo, presidente de Irungo Euskal Kirolak, recordaba que hace años «cada cuadrilla bajaba, como ellos decían, 'al pueblo', y comían en distintos restaurantes. Nuestra sociedad lleva 42 años organizando esta jornada y les propusimos hacer la comida todos juntos». El presidente explicaba que los asistentes «suelen ser siempre los mismos»: si bien hay gente joven «que sigue en los caseríos, no ingresan todo su dinero de ahí y tiene otros trabajos», en los que «no pueden pedir fiesta para venir hoy aquí. Por eso, los baserritarras que vienen son casi todos mayores». Pero los organizadores tienen claro que esta tradicional jornada «hay que mantenerla mientras se pueda».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos