Un impacto mucho menor en el futuro barrio Txenperenea

«Estas cosas tienen que existir», decía con llaneza el alcalde. Por la tarea que desempeñan, no sólo son necesarias, sino que necesariamente deben ubicarse en la trama urbana o junto a ella. Son un ejemplo más de la clásica expresión anglosajona «not in my backyard», ésa que viene a decir «comprendo que deba estar, pero no en mi patio».

En este caso, la subestación abandona Larreaundi y se recoloca, relativamente cerca, pero fuera de las calles. Sin embargo, la zona está llamada a desarrollarse, tarde o temprano, con una potente promoción residencial cargada, además, de cientos de VPO. «Es cierto que así lo contempla el Plan General de Ordenación Urbana. Lo hemos tenido en cuenta y por eso la hemos ubicado en una esquina y al otro lado de la carretera. Pero también hay que valorar que esta estación tiene muy poco que ver con la anterior; tiene un perfil y unas características muy diferentes. Queda bien encajada y compactada prácticamente en un edificio. Es la mejor opción posible», afirmó el alcalde.

Fotos

Vídeos