Idoia Yarza: «Desde 2014, la demanda de VPO en Irun viene subiendo con más fuerza cada año»

Idoia Yarza ante la oficina de Irunvi./F. DE LA HERA
Idoia Yarza ante la oficina de Irunvi. / F. DE LA HERA
Idoia Yarza, gerente de Irunvi

Acaba de cumplir su primer año al frente de la sociedad municipal de vivienda en un momento en el que las cosas están empezando a cambiar

IÑIGO MORONDOIRUN.

Idoia Yarza lleva desde el 14 de noviembre de 2016 como gerente de Irunvi aunque, en realidad, no asumió la total responsabilidad hasta que, a comienzos del mes siguiente, se jubiló su antecesor, Juanjo Jaunarena. Yarza, licenciada en Derecho y con un máster en Administración de Empresas, se presentó al concurso para ocupar la plaza avalada por su experiencia en gestión urbanística tras una trayectoria de casi dos décadas en el sector privado de la promoción inmobiliaria.

-Ha cumplido su primer año al frente de Irunvi, la sociedad del Ayuntamiento para impulsar vivienda pública en la ciudad. Con todas las repercusiones que la crisis tuvo en el sector, ¿en qué situación está ahora mismo Irunvi?

-Sigue siendo lo mismo que era. Su labor sigue siendo promover vivienda pública. En los últimos diez años, a través de la sociedad se habrán adjudicado más de 700 viviendas públicas en régimen de propiedad. La mitad de ellas, aproximadamente, en los últimos cinco años. Así que Irunvi sigue promoviendo vivienda pública.

«En 2017 se inscribieron 400 nuevos solicitantes de vivienda, un 50% más que el año anterior»

-Es decir, que Irunvi sigue jugando un papel relevante.

-Yo llevo un año aquí, pero por lo que he visto, si no llega a ser por Irunvi no se hubiera promovido apenas vivienda pública en Irun. Es quien ha impulsado el desarrollo de Oinaurre, donde se ha ejecutado la mayor parte de la vivienda pública reciente. En los últimos años el trabajo ha estado muy focalizado en esa promoción y en la de Porcelanas.

-En este tiempo la demanda de compra de VPO ha caído muchísimo y, por contra, ha aumentado la de las viviendas en alquiler.

-Hay que tener en cuenta que en unos años se ha hecho y se ha adjudicado mucha VPO y eso ha reducido la lista. Por otro lado, al adjudicar estas últimas promociones, se vio cómo a muchos de los inscritos las entidades bancarias no les daban financiación y hubo un trasvase hacia la solicitud de viviendas protegidas en régimen de alquiler. En estos momentos estamos por esa política. En Oinaurre, el Gobierno Vasco ha entregado 16 pisos en alquiler y este año entregará 64 más. Desde Irunvi hemos gestionado allí 34 apartamentos dotacionales que, mediante un convenio que pronto se firmará, va a desarrollar Gobierno Vasco que tiene ya licencia para construir otros 43 en Alberto Larzabal. Además, en el ámbito Alarde, al Ayuntamiento le corresponden 46 viviendas que irán a alquiler también.

-Suman más de 200... ¿Cuántos inscritos tiene Irunvi a día de hoy?

-Estamos en un proceso de actualizar el registro. Hay gente apuntada desde 2002 que no sabemos en qué situación está ahora. Hemos aprobado un reglamento por el cual los inscritos deben renovar su solicitud cada cuatro años y estamos a la espera de ver cuántos de los que se inscribieron hace más de cuatro años renuevan ahora. Lo que sí puedo decir es que el año pasado se inscribieron algo más de 400 personas, un 50% más que en 2016. Desde 2014, las inscripciones han empezado a crecer otra vez, cada año con más fuerza.

Oinaurre, Alarde y Alberto Larzabal aportarán 203 viviendas públicas en régimen de alquiler

-¿Eso podría viabilizar San Miguel-Anaka? En su día se paró alegando que no había demanda de VPO...

-San Miguel-Anaka no está parado. Irunvi recibió una encomienda del Ayuntamiento para gestionar el ámbito y lo estamos haciendo para que salga adelante, como hicimos con Oinaurre. Ahora mismo, en San Miguel-Anaka, estamos gestionando el expediente de calidad de suelo que es lo primero que hay que hacer. Hemos dado los primeros pasos de ese proceso, con las investigaciones exploratorias y la solicitud de permisos para las excavaciones. Sabemos que va a ser largo porque son muchos metros cuadrados y hay distintas áreas, pero todo está en marcha.

-Un cambio fundamental en la VPO ha derivado de la Ley del Suelo: se acabaron los sorteos.

-Efectivamente. La vivienda pública ya no se sortea, se adjudica por baremación. Se atiende a diversos criterios, fundamentalmente la renta, pero también a otros (años como solicitante, años empadronado en la ciudad...). En algunas promociones se pueden primar unos y en otras otros. Es un sistema más justo, pero el gran cambio es tender a viviendas de alquiler, lo que permite revisar la situación del adjudicatario pasados unos años.

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