Iberdrola presenta la nueva estación eléctrica que lleva luz a media ciudad

En Txenperenea. La instalación, más compacta y discreta, sustituye a la de Larreaundi.
/FOTOS F. DE LA HERA
En Txenperenea. La instalación, más compacta y discreta, sustituye a la de Larreaundi. / FOTOS F. DE LA HERA

Larreaundi Berri, en Txenperenea, ha ampliado y compactado los servicios que prestaba la vieja subestación en plena trama urbana

IÑIGO MORONDO IRUN.

La subestación de Larreaundi Berri cumple, desde hace un año, la misma función que la antigua. Valga el simil del agua de la delegada en Gipuzkoa de Iberdrola, Carmen Pagés, para entender el fondo de la cuestión. «Desde el embalse hasta la planta potabilizadora el agua viaja a muchísima presión, pero a las casas no puede enviarse así porque reventaría las instalaciones. Ocurre lo mismo con la electricidad», donde la tensión equivaldría a lo que en el líquido llamamos presión.

Entran en la ciudad cables con 132.000 voltios de tensión, incluso con 220.000, pero a los hogares, la electricidad llega a 230. En medio hacen falta transformadores. En Irun, el de Anaka rebaja la tensión a 30.000 voltios en primera instancia. Con esa 'presión' se lleva la corriente hasta la nueva subestación de Larreaundi donde se aplica una nueva reducción de la tensión hasta los 13.000 voltios (esto mismo se realiza también en una segunda fase en la propia estación de Anaka). En esas condiciones, la electridad empieza a distribuirse por la ciudad hasta las cajas urbanas, que están repartidas a razón de una por cada 400 ó 500 hogares, aproximadamente. Éstas se encargan de la última bajada de tensión para que la energía llegue a las casas con la 'fuerza' que corresponde.

LARREAUNDI BERRI3,1
millones ha costado la nueva subestación, financiada al 50% entre Iberdrola y el Ayuntamiento de Irun.
21.000
hogares son a los que suministra electricidad Iberdrola desde esta subestación que amplía las posibilidades que existían con la anterior para poder atender futuros incrementos de demanda que deriven de nuevos desarrollos residenciales o industriales.

Esa función que realiza la estación de Larreaundi Berri es la que hace un año desempeñaba la de Larreaundi. Sólo que la nueva lo hace de forma más eficiente y segura y ocupando menos espacio. Los enormes herrajes que sobresalían por encima de los muros perimetrales de la antigua subestación se esconden ahora en armarios de apenas dos metros de alto. Eso ha permitido recoger buena parte de los equipos bajo cubierta y presentar un equipamiento bastante más discreto.

Esta nueva instalación «es fruto de una colaboración entre Ayuntamiento e Iberdrola. Ese acuerdo concita los intereses del municipio, que va a crecer y necesitará más energía eléctrica; los intereses de Iberdrola, que quería renovar una instalación que tenía ya bastantes años, y la oportunidad de liberar un espacio urbano que era de interés para el municipio y para el barrio de Larreaundi», explicó José María Grijalba, director de Iberdrola Distribución en la región norte. Grijalba se acercó el viernes a visitar esta «nueva subestación más segura, más compacta, más fiable y mucho más respetuosa con el medio ambiente, con una capacidad un 50% mayor que la anterior».

El alcalde de Irun, José Antonio Santano, recordó que ya hubo un acuerdo similar entre empresa y Consistorio para renovar y compactar la subestación de Anaka, «aunque ésta de Larreaundi estaba en la ciudad consolidada, en un barrio muy denso, necesitado de espacio libre». Recordó que mientras Iberdrola termina de gestionar la descontaminación de los suelos, «el Ayuntamiento, en los próximos meses redactará un proyecto, después de que finalice el proceso de participación», que defina los usos de la parcela de la antigua subestación y los de la anexa del parvulario.

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