Los farmacéuticos de Gipuzkoa homenajean a María Salud González

Distinción. Usua Cilveti, secretaria del COFG; María Echeveste, vicepresidenta; Mª Salud González; Jon Iñaki Betolaza, director de Farmacia del Gobierno Vasco y Ángel Garay, presidente del COFG./
Distinción. Usua Cilveti, secretaria del COFG; María Echeveste, vicepresidenta; Mª Salud González; Jon Iñaki Betolaza, director de Farmacia del Gobierno Vasco y Ángel Garay, presidente del COFG.

La farmecéutica se jubiló el pasado julio después de 34 años en el establecimiento de la calle Uranzu

IÑIGO MORONDOIRUN.

El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Gipuzkoa concedió el pasado sábado la distinción de Colegiada de Honor a María Salud González por sus 39 años ejerciendo como farmacéutica comunitaria.

María Salud nació en Itrabo, Granada, y se licenció en Farmacia en la Universidad de esa provincia. Llegó a Irun a finales de los setenta y, tras unos años trabajando en la farmacia de Luis Mariano, ha pasado 34 en la de la calle Uranzu, «En 1983 empecé a trabajar allí con Enrique Zuloaga», recuerda ella. «Al año siguiente, él lo dejó y me traspasó el negocio» y desde entonces ha cuidado de los vecinos de la Parte Vieja, durante más de tres décadas, hasta el pasado mes de julio, cuando se jubiló. Ahora es su hija, María Echeveste, también farmacéutica, la titular del establecimiento. En estas décadas, María Salud ha sido testigo de los numerosos cambios en el sector, «desde los análisis de embarazo con ranas en la facultad, hasta la receta electrónica».

«Hubo una época difícil»

Más de tres décadas como la farmacéutica de la Parte Vieja han convertido a María Salud en un referente para el barrio. «Si pudiera volver atrás, creo que volvería hacerlo todo tal cual. Este barrio, sus vecinos, son una parte importante de mi vida. Mucha gente me ha preguntado en todo este tiempo cómo lo llevaba aquí con el tema del euskera. Yo nací en Andalucía y no sé euskera y éste posiblemente será el barrio de Irun donde más se habla. A todo el mundo le digo lo mismo, nunca he tenido ningún problema. Todo el mundo me ha tratado aquí siempre con el máximo respeto».

En todos estos años «bajando cada día la cuesta San Marcial», sólo hay una época sombría. Fue ésa en la que «la droga se extendió y aquí, alrededor de la plaza Urdanibia, hizo mucho daño. Pasaban muchos drogadictos por la farmacia porque se repartían jeringuillas gratis para evitar contagios. Fueron años duros. A mi auxiliar llegaron a atracarla a punta de navaja. Ha sido la peor parte de todo este tiempo que he pasado en la calle Uranzu», del que, por lo demás, «sólo puedo decir cosas buenas».

El homenaje del pasado sábado le hizo «muchísima ilusión». Estuvo acompañada por sus compañeras en la farmacia, Marina Garagarza, Jone Alcalá y María José Vega, además de por su familia. Que precisamente su hija, como vicepresidenta del colegio guipuzcoano, le entregara el reconocimiento «hizo que me emocionara mucho».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos