Esquiando por la cuesta de San Marcial

Voluntarios de Protección Civil limpian las escaleras del CBA./
Voluntarios de Protección Civil limpian las escaleras del CBA.

El temporal complicó el tráfico urbano, pero convirtió la ciudad en una fiesta para los amantes de la nieve

MARÍA JOSÉ ATIENZA IRUN.

«Hoy voy a esquiar por el paseo de Colón. Es como un sueño», decía ayer Sonia, justo después de subir la cuesta de Prudencia Arbide para alcanzar la plaza de San Juan. «Vengo esquiando desde Ventas y voy hasta la calle Fuenterrabía, a trabajar. Yo hago mucho esquí de montaña. Cuando me he levantado y he visto esta maravilla, he dicho: me voy esquiando. Es una gozada».

Sonia no fue la única esquiadora urbana que pudimos ver ayer por las calles de Irun. Los amantes de la nieve y, sobre todo, los niños y adolescentes, con colegios e institutos cerrados, se lanzaron a disfrutar, sin perder un minuto, de esta oportunidad que aparece una vez cada diez o quince años. Ayer no hizo falta subir a Erlaitz con plásticos y trineos. La pista estaba en la cuesta de San Marcial y en cualquier otra calle empinada. Las batallas de bolas se libraron en pleno centro de la ciudad y no hubo que ir al campo para hacer muñecos de nieve.

«Cuando me ha despertado mi madre y he visto esto, me he vuelto loca», decía Iraia, alumna del Instituto Pío Baroja, en plena batalla de bolas junto a la biblioteca CBA. «Nunca había visto una nevada así en Irun. Hoy tenemos fiesta, así que vamos disfrutar lo que podamos antes de que se derrita».

La fiesta, claro está, no fue tal para todos. También junto al CBA se encontraban los voluntarios de Protección Civil, que echaban sal y limpiaban con palas la nieve de las escaleras de acceso a la biblioteca. «Llevamos sin parar desde las ocho de la mañana», decía Emilio San Juan, «pero las previsiones son buenas y parece que esto no va a ir a más».

Horas complicadas

Junto a los voluntarios de Protección Civil, efectivos de la Policía Local, Brigada de Mantenimiento y Servicios de Txingudi trabajaron desde primera hora de la mañana limpiando carreteras y aceras. El protocolo de nevadas se activó a las 22.00 horas del martes, con el esparcido de sal por diversos puntos de la ciudad. A pesar de todo, algunas de las principales vías de acceso al centro, como las avenidas de Iparralde y Elizatxo, se cortaron al tráfico a primera hora, ante el riesgo de que los vehículos quedaran bloqueados.

El servicio de autobuses urbanos también permaneció suspendido en las primeras horas de la mañana. La falta de transporte particular y público hizo que algunos comercios y oficinas retrasaran su hora de apertura. La incidencia más destacada fue un accidente sin heridos en la variante, que obligó a desviar temporalmente el tráfico por el centro. Se atendieron, además, varios avisos por golpes de vehículos causados por deslizamientos.

Hacia el mediodía, las calles quedaron abiertas en su totalidad y se reanudó el servicio de autobuses. La alerta naranja se ha desactivado y está previsto que la situación mejore, aunque la Policía Local seguía recomendando ayer precaución a los conductores.

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