El Cuerpo de Guardia se reabrirá en febrero como local para mayores

Cuerpo de Guardia. Antero, Laborda, Santano y Martínez junto al renovado edificio.
/FOTOS: F. DE LA HERA
Cuerpo de Guardia. Antero, Laborda, Santano y Martínez junto al renovado edificio. / FOTOS: F. DE LA HERA

Las obras para remodelar el histórico edificio casi han acabado con un resultado «mejor de lo que esperábamos», dicen desde la A VV de Behobia

IÑIGO MORONDO IRUN.

Quién iba a imaginar lo bonito que podía llegar a ser el edificio del Cuerpo de Guardia de Behobia. Al borde del río Bidasoa y con la plazoleta que se abre ante él renovada y bautizada como plaza del Bicentenario de la Segunda Batalla de San Marcial, esta construcción de mediados del siglo XIX clamaba una rehabilitación. Le llegó el turno este año fruto de «una iniciativa nacida de los presupuestos participativos; de la voluntad y el empeño de los vecinos de Behobia y de la Asociación de Vecinos del Barrio, con su presidente, Francisco Martínez, a la cabeza», recordó el alcalde, José Antonio Santano, que visitó ayer el resultado de los trabajos realizados.

«La verdad es que ha quedado aún mejor de lo que pensábamos», admitió el propio Martínez, que acompañó ayer al primer edil. «Los vecinos de Behobia nos metimos muy fuerte con este tema y creo que podemos estar orgullosos del resultado». Martínez ya está pensando en el próximo caballo de batalla, recuperar el antiguo puente, cuyo estribo se ve al pie del cuerpo de guardia, aunque, de momento, lo prioritario sea ver este proyecto terminado y en funcionamiento.

Antes habrá que rematar detalles y equipar su interior, así que será a comienzos del año próximo, «entre enero y febrero», cuando el edificio se reabra como un local para los mayores del barrio. Santano anunció la intención de hacerlo «con un acto un poco especial, buceando en la historia, con elementos de recuperación de la memoria. Es un lugar en el que la historia local entronca con la historia de España».

Se ha rehabilitado todo el conjunto y eliminado los añadidos laterales que se incoporaron en 1952

Aunque haya que esperar para poder usarlo, la sensación que hoy transmite el cuerpo de guardia es completamente distinta de la de hace un año. Con los trabajos realizados se han eliminado los laterales que se añadieron en una ampliación en 1952. «Al quitarlos hemos descubierto un edificio elegante, bien proporcionado y con valor. No estamos sobrados de edificios de estas características en Irun», admitió el alcalde.

En una rehabilitación «se puede hacer desde una restitución total a lo que crees que es el estado de origen hasta dejar poco más o menos la ruina que había, pero hemos optado por un término medio», explicó el arquitecto que ha dirigido la obra, Enrique Antero. «Igual hay gente que echa en falta una reconstrucción de todos los elementos, una restitución total. Pido perdón al que no le guste, pero hemos querido dejar constancia y recuerdo de las cosas que le han pasado al edificio en su historia, que se le vean las heridas y se le note la edad. En los edificios, como en las personas, la cirugía estética total muchas veces no queda del todo bien», señaló.

Antero puso algunos ejemplos concretos de las cicatrices que no han querido borrar. «Los sillares de la esquina trasera están bien tallados en el lado de la calle Juncal Labandibar. En el lado del río, están apiconados porque en el año 52, para trabarlo, se les dio cincel y maceta lo que hizo falta». También hay mellas muy visibles en un sillar de la fechada principal. «Vimos en fotos antiguas que esos tres agujeros servían para enganchar una placa ovalada, previa a la obra de 1952, y decidimos no repararlos. Y como ésos, hay otros muchos detallitos que hemos querido dejar como estaban».

Más

Fotos

Vídeos