El Camino sigue batiendo récords en Irun

Hospitaleros. Los voluntarios gestionan el albergue y ayudan a los peregrinos./F. DE LA HERA
Hospitaleros. Los voluntarios gestionan el albergue y ayudan a los peregrinos. / F. DE LA HERA

El Albergue del Peregrino ha atendido y dado cobijo a 7.187 personas desde el 1 de marzo. Aún quedan días hasta que el 30 de octubre se cierre la que ha sido la temporada de servicio más larga desde que el servicio abrió, en 2004

IÑIGO MORONDOIRUN.

La percepción de que cada vez hay más peregrinos camino de Compostela en las calles de Irun la puede tener cualquier ciudadano. No todos ellos pernoctan en la ciudad, pero aún y todo, el incremento permanente en las cifras de uso del albergue irundarra refrenda las sensaciones con cifras. Este año, desde el 1 de marzo hasta el 30 de septiembre, 6.881 personas que se dirigían a Santiago han dormido allí. Ya son más que ningún otro año y el dato sigue creciendo porque la temporada, más larga que nunca, se cierra el 30 de octubre. A quince días del cierre, ya se han superado los 7.100.

Mejorar cada año la cifra del anterior es una norma que se viene cumpliendo desde que se abriera en 2004 esta instalación que gestiona la Asociación Jacobea Irun-Bidasoa Jacobi. Algún día dejará de ser así, pero mientras tanto, atrás, muy lejos, van quedando el medio millar del primer año, o los 898 del segundo.

personas han pernoctado en el Albergue de Peregrinos de Irun entre el 1 de marzo y el 30 de septiembre
Permanecerá abierto hasta el 30 de octubre, pero sin contar este mes extra, que convierte la temporada de apertura de este año en la más larga hasta ahora, esta cifra ya es mayor que la de cualquiera de los ejercicos anteriores.
Internacional
Casi sesenta nacionalidades distintas han hecho acto de presencia este año, diez de ellas, sin contar la española, con más de un centenar de peregrinos.
De cada región
Barcelona ha sido la provincia más representada con 579 peregrinos.
Por la Costa
El 91,7% de los que visitaron el albergue iban a Santiago por el itinerario costero del Camino del norte, que arranca en Irun y es cada vez más popular.

Irun es el lugar donde arranca el Camino de Norte que es cada vez más frecuentado por los peregrinos. «La saturación que está viviendo el Camino francés», explica Josin Galzacorta, presidente de Jacobi, «lleva a mucha gente a optar por el Camino de la Costa», una de las dos posibilidades que ofrece el Camino del Norte. La ruta tradicional «se pone imposible en verano, se llena. Tienes que llegar a los albergues a mediodía para tener plaza. Mientras tanto, por la costa han ido surgiendo albergues que hacen la peregrinación algo más cómoda. Aunque es un recorrido más duro, también es precioso y se está haciendo cada vez más popular».

La saturación del Camino francés ha impulsado el de la costa, que parte desde Irun

Encuentro internacional

Casi todos los que pernoctan en el albergue irundarra, el 91%, van a hacer ese Camino de la Costa; casi todos, 95%, lo van a completar a pie. Son las dos únicas características claras en cuanto al perfil del usuario de la instalación. Por edades, dividiendo en segmentos de diez años, las cifras son parecidas desde los 20 hasta los 69 años. Bajan, claro, para los de 19 o menos y para los de 70 o más. Entre hombres y mujeres, tampoco hay gran diferencia, aunque si hubiera que dar un perfil, siquiera por exigua mayoría simple, sería el de un chico joven, de entre 20 y 29 años. En principio español, porque uno de cada tres viene de alguna provincia de España, de la que más, de Barcelona (579). Pero es cierto que vienen más franceses (1.013) y alemanes (806) que barceloneses.

El Camino es internacional y lo es cada vez más. Ya no se puede considerar exótica la visita de coreanos: ha habido 120 durmiendo en Irun este año. Sesenta nacionalidades han estado representadas y diez países, sin contar España, han tenido más de un centenar de sus ciudadanos aquí: Fraciancia, Alemania, Italia, Estados Unidos, Holanda, Canadá, Reino Unido, Polonia, Corea y Bélgica.

Voluntariado

El peregrino recibe cama (con bajera y cubrealmohada de papel) y desayuno y deja la voluntad. Le atiende un hospitalero, dos en verano, que le informa y le ayuda en lo que necesite. Ese servicio, que permite abrir el albergue cada vez más tiempo, «lo hacen voluntarios. Muchos. La mayoría de Irun y Hondarribia, pero también de Badajoz, Madrid, Asturias, Tenerife, Yecla, Bizkaia, Navarra... Hasta cinco holandeses este año. Vienen a devolver algo de lo que les dio el Camino», detalla, agradecido, Galzacorta.

Los buenos números de este año, tanto en pernoctaciones como en voluntariado llevan a Jacobi a querer repetir en 2018 la apuesta de este 2017: ocho meses de apertura con el objetivo de mantener o aumentar el número de pernoctas mientras sigue a la espera de que el Ayuntamiento pueda proporcionarle unas nuevas instalaciones.

Más

Fotos

Vídeos