El área de Urbanismo detecta 25 edificios afectados por termitas

En la trasera de la calle Santiago se ubica uno de los focos./F. DE LA HERA
En la trasera de la calle Santiago se ubica uno de los focos. / F. DE LA HERA

Los focos están en las calles Santiago, Ermita, Sarasate y Uranzu, y se va a aprobar un plan para erradicarlos

JOANA OCHOTECOIRUN.

El área de Urbanismo ha iniciado la segunda fase del plan de actuación para erradicar las termitas en edificios de Irun. En esta nueva etapa del proceso se han inspeccionado 99 inmuebles situados en la zona de Santiago-Beraun y las calles Uranzu y Ermita. El delegado de Urbanismo, Xabier Iridoy, explicó ayer que 25 de los edificios «están afectados por termitas».

El análisis ha realizado también una aproximación a los lugares en los que se pueden encontrar las colonias de termitas que existen en estas zonas y afectan a los citados inmuebles: el área de Urbanismo considera que existen cuatro focos y que están ubicados en las zonas verdes de la trasera de la calle Santiago, en el inicio de la calle Sarasate, en algunos números impares de Uranzu (del 25 al 47) y en las áreas verdes situadas detrás de los edificios 2 al 22 de la calle Ermita.

El siguiente paso es contratar «un plan de erradicación» para acabar con esos focos. Xabier Iridoy explicó que dicho plan cuenta «con un presupuesto máximo de 72.600 euros y una duración máxima de cinco años», y se someterá a la votación del Pleno de la Corporación en su próxima sesión, que tendrá lugar a finales de este mes.

La contratación de los trabajos para eliminar las colonias se llevará al pleno a finales de diciembreEl pliego de condiciones contempla «unos mínimos» que aseguren la calidad del tratamiento, indicó Iridoy

Es el mismo proceso que se llevó a cabo en la primera fase del plan de erradicación de termitas, que se realizó en la Parte Vieja: en 2016 se detectaron los focos y posteriormente, la pasada primavera, se inició el proceso de erradicación. También en este caso, será necesario esperar a los meses más cálidos para comenzar a eliminar los focos, ya que es en esa época del año «cuando las termitas están activas», indicó el delegado.

De esos 99 edificios que se han inspeccionado en esta nueva fase, 87 de ellos tienen madera en la totalidad o parte de su estructura, lo que los hace «susceptibles» de padecer ataques de termitas. Tras detectar esos 25 que ya han resultado afectados, los restantes se han clasificado en función del riesgo que tiene cada uno de sufrir futuros ataques de termitas, «por sus características o su proximidad a inmuebles perjudicados», explicó Xabier Iridoy.

Según esa clasificación, el área de Urbanismo ha determinado que 16 de los edificios analizados presentan un riesgo medio y otros 46, un riesgo bajo.

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