Ni una gota menos de alegría y emoción

F. DE LA HERA

La lluvia respetó el desfile mixto hasta la bajada a la iglesia del Juncal y arreció al final con mucha fuerza

MARÍA JOSÉ ATIENZA

Con una temperatura de 15 grados y un cielo que ha contenido la lluvia durante buena parte parte del desfile, el Alarde público reunió este viernes en Irun a alrededor de 1.300 participantes, hombres y mujeres, distribuidos en doce compañías y unidades especiales. El tiempo desapacible y sobre todo, la tromba de agua que cayó al final, no ha restado ni una gota de alegría y emoción a un Alarde formado mayoritariamente por gente joven, calzada con alpargatas, pero con ganas de saltar, lo mismo en seco que sobre charcos.

A las 10.20 en punto, la Escuadra de Hacheros, comandada por el cabo Jokin Otegi, ha enfilado la cuesta de San Marcial, seguida por las otras once compañías y unidades especiales que conforman el Alarde público.

En la balconada del Ayuntamiento, esperaban la llegada del desfile igualitario el teniente de diputado general, Denis Itxaso, la directora de Emakunde, Izaskun Landaida, el Ararteko, Manu Lezertua y varios cargos públicos, entre parlamentarios, junteros y concejales de PSE-EE, EH Bildu y Podemos.

A los sones de la ‘Arrancada’ y ordenada por los mandos, la tropa ha ido ocupando la plaza de San Juan, que ha vuelto a teñirse de rojo, negro y blanco. Cantineras, soldados, oficiales, autoridades y público han esperado atentos uno de los momentos más emotivos del Alarde: la entrada de la general, a lomos de su caballo.

Desde la calle Iglesia, y desafiando la humedad del firme, Inma Landa se ha atrevido con una elegante y preciosa galopada, que ha sido recibida en la plaza con aplausos. Tras un primer contacto con el comandante, Itoiz Martin Elizazu, la general ha iniciado con ‘Apache’, su montura, un trote de lado para saludar a la tropa. Después, ha dirigido su bastón de mando hacia el balcón de la Casa Consistorial para agradecer la presencia de los cargos públicos.

Tras la llamada a capitanes, se ha procedido a la entrega de la bandera de Irun a la compañía Bidasoa. El concejal irunés de EH Bildu, José Cayetano, ha sido el encargado de depositar la enseña de la ciudad en manos del emocionado teniente Jokin Babaze.

Minutos después, tras las salvas de fusilería y a los sones del ‘Himno de San Marcial’ y del ‘Joló’, el Alarde ha reanudado su marcha hacia la iglesia del Juncal, donde ha descansado brevemente, antes de reanudar su recorrido y alcanzar, a mediodía y bajo un chaparrón, la calle Santa Elena.

Inma Landa se ha mostrado especialmente contenta al término del desfile, porque «un año más hemos vivido la fiesta con gran alegría», dijo, aunque ha añadido que también, «un año más, quiero remarcar la ausencia del alcalde de Irun en el balcón del Ayuntamiento para recibir al único Alarde que admite la participación tanto de hombres como de mujeres. Es muy remarcable que reciba al otro Alarde y que trate al nuestro con semejante desprecio. Todavía tiene que pasar tiempo, pero no tengo ninguna duda de que Irun tendrá un día un Alarde único e igualitario y por ese camino vamos».

El rompan filas del desfile mixto, tan empapado como alegre y festivo, ha concluido con vivas a San Marcial, a Irun, a las cantineras y a cada una de las compañías y unidades.

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