Diario Vasco

La obra del paseo y el carril bici desde Azken Portu hasta Behobia comenzará en un mes

Paseo de Behobia. Santano anunció ayer la adjudicación de las obras.
Paseo de Behobia. Santano anunció ayer la adjudicación de las obras.
  • La Junta de Gobierno ha adjudicado los trabajos a Campezo con un plazo de nueve meses y un presupuesto de 1,7 millones de euros

«El camino ha sido tan largo que la ejecución de las obras, con un plazo de nueve meses, creo que se nos va a hacer corta». Así anunciaba el alcalde, José Antonio Santano, el inminente inicio de la reforma de la calle Juan Thalamas Labandibar, desde el polideportivo Azken Portu hasta el barrio de Behobia. Tras años de gestiones con todas las instituciones que tenían algo que decir, que no eran pocas, en agosto llegó la autorización de la Dirección de Costas del Estado y desde entonces, el área de obras se ha movido tan rápido como ha podido en la tramitación del expediente.

Se trata de un proyecto con dos fases. Las obras que la Junta de Gobierno ha adjudicado esta semana correspoden a la primera, 950 metros lineales, desde el cruce para subir al campo de fútbol de Artia hasta el barrio fronterizo. La solución definitiva para mejorar esta calle requiere de un voladizo sobre el río (sin apoyarse en el cauce) durante los 600 metros en los que la sección es más estrecha. De esta manera se garantiza el espacio suficiente para peatones y ciclistas sin afectar a la calzada. El objetivo es que «lo que ahora es una carretera se convierta en un paseo peatonal acompañado de carril bici. Es un entorno muy especial, sobre el río Bidasoa, y va a contribuir a mejorar la movilidad peatonal y ciclista en la conexión entre el centro de la ciudad y Behobia. Creo que va a ser un hito para la ciudad», decía el alcalde. «Tenemos ganas de ver a las máquinas trabajando ya», admitía. Ocurrirá pronto, «aproximadamente en un mes».

Con el plazo de nueve meses para completar los trabajos que establece el contrato, Irun debería contar con su nuevo paseo de borde río para comienzos del año próximo. La encargada de la obra, con un presupuesto de casi 1,7 millones, será la empresa Campezo. «Durante el proceso, los vecinos y los usuarios de este paseo van a sufrir molestias que trataremos de que sean las menores posibles, pero espero que se vean recompensados con el resultado final». Añadió el alcalde, como anécdota, que «los ritmos y las zonas de trabajo estarán marcados por el calendario de mareas. Es una de las peculiaridades de trabajar en un espacio como éste. La empresa lo sabe y lo ha tenido muy presente».

Segunda fase en el horizonte

Mientras se desarrollan estas obras, el Gobierno seguirá tramitando el proyecto para la fase dos, que llevará el paseo por detrás del concesionario Vértiz para que conecte con Osinbiribil mediante un nuevo puente que sustituya al estrecho paso existente sobre la regata de Artia, en el punto en el que ésta desemboca en el Bidasoa.

«Aún es pronto para hablar de plazos en este caso», afirmaba Santano, «pero el proyecto lo tenemos casi terminado». Casi, porque hay que contrastarlo con las respectivas autoridades medioambientales del Gobierno Vasco y de la Diputación Foral. «No existen escollos como los que había en la primera fase por ocupación del dominio marítimo-terrestre», con el pequeño vuelo del paseo sobre el cauce del río, «pero hay aspectos relacionados con la biodiversidad. Hay que proteger las especies que viven en ese entorno y también analizar los suelos por las actividades que hubo en el pasado, como la fosforera por ejemplo, y tomar las medidas correctoras oportunas».

Llegado el momento se acometerá esa segunda fase porque «aunque la presencia de Vértiz condiciona la ejecución del proyecto definitivo, se puede hacer aunque el concesionario esté allí, hay sitio suficiente». En cualquier caso, aseguró que en el consistorio se está «trabajando en este asunto» del traslado de la citada empresa, «aunque llevará tiempo».

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