Diario Vasco
El olmo de Sargía tiene una altura imponente.
El olmo de Sargía tiene una altura imponente. / F. DE LA HERA

El olmo del parque Sargía y otros monumentos vivos de la ciudad

  • Este ejemplar es un superviviente de la plaga que en los años 80 acabó con más del 90% de los árboles de esta especie que había en todo el Estado

Llama la atención, a simple vista, por su imponente tamaño: 26 metros que lo convierten en uno de los árboles más altos, si no el que más, del núcleo urbano de la ciudad. Pero además de por su altura y sus cerca de noventa años de antigüedad, el olmo del parque Sargía tiene un gran valor porque es todo un superviviente.

En los años 80, una epidemia de grafiosis que ya había causado estragos en otros países de Europa llegó a España. La grafiosis es una enfermedad fúngica, provocada por un hongo y que afecta a los olmos. Generalmente se transmite a través de escarabajos, que transportan en su cuerpo esporas de dicho hongo de un ejemplar a otro. La epidemia acabó con más del 90% de olmos del Estado, incluidos algunos árboles de esta especie que había en Irun.

Pero no pudo con el olmo del parque Sargía. «Esto es mucho decir, pero quizá sea el más grande del Estado español que ha resistido a la enfermedad», indica Esteban Jara. «Es un árbol con un valor incalculable. Y es curioso, porque no se le ha hecho nada: por ejemplo, en el Señorío de Bertiz había unos olmos muy grandes y se invirtieron millonadas en intentar rescatarlos, poniendo vacunas en sus raíces... Y no consiguieron salvarlos». También en Irun «teníamos otros olmos y se murieron, pero el de Sargía, no sé porque razón, se ha salvado». Se trata, probablemente, del árbol más valioso de la ciudad tanto por sus características físicas como por esa peculiaridad de ser uno de los pocos que sobrevivió a la grafiosis.

Singulares y casi centenarios

El olmo del parque Sargía es uno de los ejemplares que protagonizan el 'Catálogo de árboles de interés local en el municipio de Irun'. Esta publicación de 2008 fue editada por Goroldi y el Ayuntamiento para recopilar los árboles más destacados de la ciudad. La guía desglosa 17 ejemplares que se encuentran en el núcleo urbano y cita sus principales características.

El tilo de la plazoleta del Juncal, con una edad de 94 años, es otro de los árboles más destacados con sus 17 metros de altura. «Hace poco hemos realizado una actuación en este árbol por la copa que estaba adquiriendo. Abajo, tenía unas oquedades bastante grandes e hicimos un tratamiento porque empezaba a tener cierto riesgo», explica el responsable técnico del Servicio de Jardinería.

Esteban Jara destaca también el pino que se encuentra en Ikust Alaia, en la antigua biblioteca. Tiene 16 metros de alto y su copa se asoma a la calle Artaleku por encima de la valla de la finca. A través de la nueva gestión que se va a aplicar al arbolado de la ciudad se va a tratar de manera específica este ejemplar: «es un árbol muy importante, pero cada vez está más inclinado. Vamos a realizar lo que se denominan tests de tracción, para ver hasta qué punto está bien anclado al suelo o no». En caso de que se detectara riesgo de caída o de algún tipo de deterioro en el árbol, «tendríamos que actuar para evitarlo, intentando anclarlo». Al igual que el tilo del Juncal, el pino de Ikust Alaia es ya un ejemplar nonagenario.

El haya roja del parque Mendibil, con casi veinte metros de alto y cerca de noventa años, es otro de los árboles que se destacan en el catálogo de Goroldi. Los dos cedros del Atlas de la avenida Elizatxo, ambos octogenarios; un pino insigne de 22 metros de alto y unos 70 años del parque Alai Txoko, los cedros del Himalaya de la avenida Navarra, que rondan los 20 metros de altura; o un ejemplar de roble que supera los 90 años y está situado en Artia son otros de los árboles más singulares del núcleo urbano de Irun.

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