Diario Vasco
El actor Joseba Apaolaza, sobre el escenario.
El actor Joseba Apaolaza, sobre el escenario. / ARIZMENDI

Joseba Apaolaza (Actor): «'Jokoz kanpo' es una obra muy deportiva, en constante dinámica»

  • El intérprete, urretxuarra afincado en Irun, es uno de los protagonistas de la función teatral que se representa esta tarde en el Amaia

Joseba Apaolaza, junto a Asier Hormaza y Asier Sota, sube esta tarde al escenario del Centro Cultural Amaia para representar la obra en euskera 'Jokoz kanpo', de Borobil Teatroa. Nacido en Urretxu pero residente en Irun, la carrera como intérprete de Apaolaza se remonta a los años 80 y ha abarcado, además del teatro, el cine y la televisión. En esta ocasión aborda el tema del fútbol, en clave de comedia, y más concretamente el de los conflictos que pueden generarse a raíz de las pasiones que suscita este deporte.

-El tema principal de 'Jokoz kanpo' es el fútbol.

-Se podría decir que sí, o por lo menos el marco. De lo que hablamos en realidad es de la frustración que sienten los protagonistas, que no han llegado a ser futbolistas profesionales, y de en qué deriva eso.

-¿Qué papel interpreta en la obra?

-La función comienza con un juicio a dos entrenadores que, a lo largo de un partido, se liaron a leches entre ellos y con el árbitro. A partir de ahí, hacemos un flashback y realizamos un recorrido de dieciséis escenas en las que se cuenta de dónde a dónde ha ido la historia y qué es lo que realmente ha sucedido. Asier Hormaza, Asier Sota y yo interpretamos a distintos personajes en esas escenas: entre otros, yo hago de uno de los entrenadores, pero también damos vida a otros personajes pequeños que ayudan a comprender mejor toda la historia.

-El fútbol es por lo tanto el vehículo que utilizan para hablar de lecciones de vida.

-En este caso, en particular el fútbol en los grados infantiles. Hablamos de chavales de 10-11 años y todo lo que hay en juego. Es un tema, además, de rabiosa actualidad. No conozco en detalle cómo ha sido, pero ha habido varios incidentes en las últimas semanas. La función da que hablar sobre eso, es una reflexión sobre cómo es nuestro comportamiento muchas veces y en qué desemboca. Esos padres y madres fuera de sí, gritando a un pobre árbitro... En clave de comedia, la función cuenta todo esto e invita a la reflexión sobre este tema.

-El fútbol es capaz de despertar grandes pasiones, tanto positivas como negativas.

-Así es y así sucede. Pero se trata de vernos a nosotros mismos. Este año estamos convenidos tanto con la Real Sociedad como con el Athletic de Bilbao y estamos ofreciendo la función a la gente cercana a los clubes, porque se considera que es una función que invita a la reflexión sobre todo esto, sobre las pasiones desmedidas y desmadradas, los amores filio-paternales... Sin olvidar la esencia y lo que está por encima de todo, que es el teatro y la posibilidad de contar cosas a través de él: nosotros tres trabajamos con un chándal y una camiseta, con una escenografía muy conceptual y funcional a la vez, que sorprende y gusta. Usamos pocos elementos y sobre todo, hay trabajo de interpretación.

-Vamos, que sudan la camiseta en el escenario.

-Sí, literalmente. Solemos decir que es una función muy deportiva, con muchas entradas y salidas. No sacamos un balón, pero hacemos imitación del juego. La obra nos obliga a movernos mucho y estar en constante dinámica.

-Han representado 'Jokoz kanpo' en varias ciudades, ¿qué acogida está teniendo?

-La gente se sorprende y le gusta mucho. Es una función que cuenta lo que cuenta, sin grandes pretensiones pero muy resultona. La idea es que la gente lo pase bien y disfrute del teatro. Y si además le hace pensar sobre cómo somos en determinadas circunstancias, estupendo. Dura una hora y cuarto, algo menos de lo que dura un partido de fútbol sin descanso.

-Visto el tema de la obra, esta pregunta es obligada: ¿es usted futbolero?

-Muy futbolero. Y también mis dos compañeros en esta función y el director. Hay un tópico de que el mundo de los actores y el del fútbol son muy diferentes, pero yo a la gente le veo siempre muy arrimada a sus colores. Yo particularmente, durante muchos años, hasta los 19, no tenía otra cosa en la cabeza. Es un deporte que me gusta muchísimo y eso está bien a la hora de hacer el trabajo y aportar, porque hablas de cosas que te gustan y sobre las que sabes un poco. Además, mi hijo mayor juega en los juveniles del Real Unión y durante todos estos años me ha tocado vivir de cerca el ambiente de los campos de fútbol. Y uno a veces se tiene que contener, aprender y ser consciente de lo que hay entre manos.

-Ha trabajado en cine y televisión, pero, ¿el teatro sigue teniendo ese encanto especial?

-Para mí sí, por encima de otras disciplinas. Es un espacio de mayor libertad, y en este espectáculo en concreto, más: habitualmente trabajamos de manera radicalmente distinta a lo que ha sido la concepción de este espectáculo. Habitualmente hay algo ya escrito sobre lo que trabajas, normalmente un texto ya cerrado. Pero en el caso de 'Jokoz kanpo' el proceso ha sido muy diferente: nos pusimos a jugar en el mejor sentido de la palabra, con una cámara de video delante, e hicimos un trabajo de interpretación bastante prolongado. De todo ese material se hizo un trabajo de dramaturgia para darle un hilo y un desarrollo y de ahí salió la función. El proceso de creación ha hecho que 'Jokoz kanpo' esté muy llena de cosas de nosotros, de los tres; por supuesto, con la ayuda del director y los demás implicados. Pero es una obra que, digamos, tiene más de nosotros que otros espectáculos. Ha sido distinto y enriquecedor.

-Aunque nació en Urretxu vive en Irun, así que hoy le toca jugar en casa.

-Juego en casa, y la verdad es que da gusto estar tan cerca. A veces me toca ir lejos y no es lo mismo que estar en casa. Animo a la gente a que salga y venga a disfrutar del teatro con nosotros. Esto es algo que no se puede descargar, como las películas; hay que venir a verlo.

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