Diario Vasco

Comienzan las obras para mejorar el callejón de la calle Txoantenea

Cristina Laborda explicó en qué consistirá la actuación entre Txoantenea y Cipriano Larrañaga.
Cristina Laborda explicó en qué consistirá la actuación entre Txoantenea y Cipriano Larrañaga. / DE LA HERA
  • Los trabajos mejorarán la conexión de esta vía con Cipriano Larrañaga, instalando una nueva escalera, pavimento y dos puntos de luz

Las obras para mejorar la conexión peatonal entre las calles Cipriano Larrañaga y Txoantenea ya están en marcha. El acceso, que consistía en un pequeño callejón y una escalera, estaba considerado como un 'punto negro'. Se denomina así a zonas de la ciudad que por sus características crean una percepción de inseguridad, especialmente en las mujeres.

La delegada de Vía Pública y Obras, Cristina Laborda, recordó que antes de que comenzara la renovación de Cipriano Larrañaga «realizamos un proceso de participación ciudadana con los vecinos, que reclamaban una mayor seguridad y accesibilidad» en dicho punto. «Las escaleras tenían muchísima inclinación y apenas luz». Este ámbito «quedó fuera de la obra» de Cipriano Larrañaga, pero su renovación se incluyó «dentro de las actuaciones en puntos negros», señaló Cristina Laborda. A cargo del presupuesto municipal de 2016, y por un importe de 48.325,74 euros, se ha dado comienzo a las obras que mejorarán esa conexión con la calle Txoantenea.

La delegada de Obras concretó que «vamos a repavimentar todo el callejón con la misma baldosa que en el resto de la calle, colocaremos puntos de luz y haremos unas nuevas escaleras». Éstas contarán con un doble pasamanos, mejorando así las condiciones de accesibilidad. Los trabajos permitirán también habilitar la zona para la correcta recogida de aguas pluviales. La empresa Campezo Obras y Servicios está llevando a cabo las obras, que se prolongarán durante aproximadamente un mes. A esta actuación se unirá «la mejora que hemos solicitado a Euskotren en sus accesos al Topo».

Cerca del final de las obras

Junto al callejón que será objeto de la renovación, las obras de la calle Cipriano Larrañaga se acercan a su conclusión: «estamos llegando al final de un proyecto largo», recordó Cristina Laborda. «Faltan elementos de mobiliario urbano», como jardineras, pivotes y bancos, «que llegarán a finales de este mes». No obstante, la calle está abierta a los peatones y a los vehículos en el tramo habilitado para ellos desde antes de Navidad. «Quisimos abrirla aunque fuera con elementos provisionales, ya que nos parecía que era importante para el sector hostelero y los comerciantes de la zona», así como «para que los vecinos pudieran ir recuperando la normalidad». La delegada reconoció que las obras «han sido duras, pero los vecinos las han llevado muy bien».

Los trabajos incluyeron el cambio de las infraestructuras de la vía, donde «está una de las principales canalizaciones de la ciudad», lo que conllevó que tuvieran que realizarse excavaciones «de hasta 5 metros de profundidad». A punto de concluir todo el proceso de remodelación, «la calle ha cambiado completamente. Ha pasado a ser una vía de prioridad peatonal, con aceras anchas y su estética ha cambido mucho». Cristina Laborda se refirió concretamente al nuevo pavimento que mezcla baldosas grises con algunas de color: «le dan un carácter más alegre y acorde a una calle den centro. Además, están hechas con un material ecológico que capta el CO2 que emiten los vehículos y permite eliminar la contaminación». La delegada subrayó, en este sentido, que con las obras de Cipriano Larrañaga «no sólo se han mejorado la accesibilidad y las infraestructuras» de la zona, sino que también «los propios componentes de la calle van a permitir una mejora del medio ambiente».

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