Diario Vasco

El mismo destino para Ducourau casi 20 años después

La villa Ducourau ha tenido diversos usos en las últimas décadas. Destartalada como estaba, fue acondicionada mínimamente por algunos jóvenes irundarras a finales de los ochenta para ubicar allí salas de ensayo para sus grupos de música.

El Ayuntamiento decidió que aquello no estaba en condiciones adecuadas para el uso e inició una reforma que inicialmente afectó sólo a la planta baja, donde a mediados de los noventa se habilitaron unas instalaciones para el uso por parte de la asociación de vecinos de Anzaran. Desde finales de aquella década, existía la intención de recuperar el conjunto del edificio para alojar allí a la agencia comarcal de desarrollo, conocida entonces aún como Adebisa.

La rehabilitación del inmueble se puso en marcha, pero antes de que Bidasoa activa pudiera trasladarse surgió la oportunidad de que Mondragon Unibertsitatea recalara en la ciudad con una facultad de Ciencias empresariales. Consistorio y universidad vieron en Ducourau el lugar idóneo para el proyecto y en septiembre de 2003, los primeros alumnos de MU pisaban la recuperada casona de Anzaran.

El buen funcionamiento de MU llevó al Ayuntamiento a ampliar las instalaciones con un edificio anexo construido en 2010 con los fondos para el desarrollo que el Estado facilitó a través del Plan E. El campus irundarra ha seguido creciendo en el último lustro con la voluntad de instaurar en la ciudad un Irun Berrikuntza Faktoria que siga el modelo del que existe en Bilbao para facilitar que empresa y universidad colaboren. MU ha encontrado en Palmera-Montero Gunea el lugar para llevar a cabo su ambicioso proyecto y Ducourau, ahora ampliado, vuelve a estar llamado a acoger, como hace 20 años, las instalaciones de la agencia comarcal de desarrollo.

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