Diario Vasco

Una solución de urgencia frente al frío

Una mujer sentada en una de las principales calles de Irun.
Una mujer sentada en una de las principales calles de Irun. / F. DE LA HERA
  • El protocolo de alojamiento por bajas temperaturas a personas sin techo ya está en marcha

El dispositivo de alojamiento de emergencia por frío entró en vigor hace unos días. Este protocolo, que existe en Irun desde 2005, se pone en marcha cuando la temperatura nocturna es de 8 grados o menos. El servicio, que coordinan las áreas de Bienestar social y Policía Local, ofrece a las personas sin techo la posibilidad de pasar la noche en un establecimiento hostelero de la ciudad, además de darles una bebida caliente a su llegada y un desayuno a la mañana siguiente.

En el año 2015, el dispositivo de alojamiento por frío registró 25 usuarios diferentes, si bien muchos de ellos tuvieron que recurrir al servicio en varias ocasiones. El delegado de Bienestar social, Sergio Corchón afirmó que la problemática de las personas sin hogar «es un tema en el que sobre todo las instituciones, junto con entidades del tercer sector, tenemos que tomar la iniciativa e intentar disminuirlo». Erradicarlo, «como coinciden muchos expertos, va a ser muy complicado». Es una problemática compleja, en la que, «además de los económicos», confluyen factores «sociales. La salud mental, los consumos...».

Incluso, hay casos en los que una persona que vive en la calle «no quiere recurrir al servicio de alojamiento»: en este perfil se encuentran hombres y mujeres que «tienen un 'txoko' en alguna parte, como una casa o fábrica abandonada, y consideran que están bien allí». Otros casos de rechazo se deben a la normativa necesariamente vinculada al servicio de alojamiento, «que algunas personas no quieren asumir, por muy laxa que sea».

Otras personas rehúsan recurrir al servicio «porque tienen perro», y ante la imposibilidad de que este acceda también al albergue, prefieren no separarse de él. Son personas que «pueden haber tenido malas experiencias personales y su vínculo relacional más fuerte es con su perro». Por último, están los casos de quienes «quieren consumir alcohol u otras sustancias durante la noche», lo que imposibilita su acceso a los alojamientos. El de las personas 'sin techo' es «un colectivo muy heterogéneo, con problemáticas muy diversas y situaciones complejas».

Para poder poner en marcha el protocolo de alojamiento de urgencia es indispensable el trabajo de la Policía Local: los agentes localizan a las personas que estén durmiendo en la calle y se encargan de trasladarles hasta los establecimientos hosteleros que colaboran con el dispositivo ofreciendo alojamiento a quienes no tengan otro lugar donde pasar la noche además de la calle. La delegada de Policía Local, Lourdes Larraza, explicó que «activamos el protocolo a primera hora de la mañana si las previsiones meteorológicas alertan de que pueda haber 8º o menos esa noche, o, aunque no estuviera previsto, si la temperatura baja a cualquier hora».

Colaboración ciudadana

Existe un convenio de colaboración con algunas pensiones y centros hosteleros de la ciudad, con quienes la Policía Local se pone en contacto si es necesario alojar a alguna persona. El horario en que los usuarios son acogidos en en los centros hosteleros es desde las 20.30 de la tarde hasta las 10.00 de la mañana del día siguiente. Los interesados en utilizar el servicio deben «acogerse voluntariamente a este protocolo» dirigiéndose a la Policía Local. Existen «tres fórmulas» para hacer uso del dispositivo: «pasar por las oficinas de la Policía Local y manifestar que quieren utilizarlo, que los agentes localicen a personas durmiendo en la calle y les ofrezcan este servicio o que cualquier ciudadano que detecte a alguien en estas circunstancias lo comunique llamando por teléfono», explicó la delegada. En este último caso, Lourdes Larraza destacó que la colaboración ciudadana en esta iniciativa «es muy importante. El pasado invierno recibimos varios avisos en este sentido».

La delegada se refirió también al dato de usuarios que registró el protocolo en su última edición: «fueron 25 personas, pero hubo quienes utilizaron el dispositivo todos los días que estuvo activo».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate