Diario Vasco
Cazal marcó doce goles en la última victoria al Barça en Artaleku y David Rincón cuatro en la última visita catalana.
Cazal marcó doce goles en la última victoria al Barça en Artaleku y David Rincón cuatro en la última visita catalana. / F. DE LA HERA

98, 99, 100, 101... ¡Bidasoa!

  • El Bidasoa-Irun recibe esta tarde al Barcelona Lassa en Artaleku (20.30, Movistar+)

Es el sueño de cualquier aficionado del Bidasoa-Irun. Que las victorias consecutivas del Fútbol Club Barcelona en la Liga Asobal se queden en 101. El catalán es un equipo al que nadie puede toser en el campeonato doméstico, pero siempre queda ese resquicio para la esperanza en el cajón de las ilusiones. ¿Y si Artaleku volviera a convertirse en ese pabellón de los años 90 en el que todos los equipos lo pasaban mal?

Pero la realidad es bien diferente. El Barcelona Lassa visita esta tarde Irun a partir de las ocho y media y con toda seguridad se acabará llevando la victoria. No hay más que echar un ojo a las casas de apuestas, a las que no les gusta regalar el dinero. En una de ellas, un triunfo bidasotarra se paga a 18 por euro apostado, el empate a 29 y que el Barça gane a 1,01. Es decir, apostando 1.000 euros a la victoria blaugrana, uno solo se llevaría 10.

El dominio de los catalanes es tal en la Liga Asobal, que sus 101 triunfos seguidos no es lo único que llama la atención. Se han hecho con las seis últimas ligas. En las tres más recientes consiguieron hacer pleno de triunfos y no pierden un partido desde la última jornada de la 2012/2013, cuando cayeron en Logroño 33-31 contra el Naturhouse con el campeonato sentenciado.

Esa liga también la ganaron, con esa sola derrota, y en las dos anteriores también perdieron un solo partido. En la 11/12 cayeron ante el Atlético de Madrid en el Palau y en la 10/11 en el Quijote Arena contra el Ciudad Real.

En resumidas cuentas, el Barça ha ganado las tres últimas ligas, lleva más de tres temporadas sin perder un solo encuentro y en el total de estas seis últimas ligas solo ha perdido tres partidos. Como para quedarse en la cama y con la cabeza bajo la manta.

Partido para disfrutar

A pesar de este vendaval de datos que se lleva cualquier sueño por delante, ver al Barcelona de nuevo por Artaleku es un motivo de alegría. Quiere decir que el Bidasoa vuelve a estar con los mejores. Que está en la Liga Asobal. La afición, como lo está haciendo en cada jornada, va a responder y estará con su equipo.

Muchos recordarán la última vez que los blaugrana pasaron por Irun, fue hace tres cursos. El Bidasoa, con un equipo confeccionado para la División de Honor B, nada pudo hacer ante los catalanes y el partido acabó con el 22-34 en el marcador. Aun así, Artaleku fue una fiesta del balonmano.

Mejor sabor de boca dejó el partido que se disputó en Irun el 10 de marzo del año 2002. El Bidasoa-Irun, dirigido por Aitor Etxaburu, le ganó aquel día por última vez al Barça en Artaleku. El 29-25 reflejó la superioridad de los irundarras en un pabellón que estuvo lleno hasta la bandera.

El portero Javi Barreto fue uno de los jugadores más destacados del choque, pero sin lugar a duda, fue el francés Patrick Cazal el que se llevó todos los elogios gracias a sus doce goles.

«Ser mejor Bidasoa»

Estadísticas y recuerdos al margen, el partido que se jugará hoy corresponde a la undécima jornada de una Liga Asobal en la que el Bidasoa tiene como objetivo la permanencia. Los puntos que necesita no van a estar en el partido de hoy, pero su entrenador Jacobo Cuétara deja claro que «hemos preparado el choque como cualquier otro. Después de jugar contra el Barça tenemos que ser un Bidasoa mejor al que somos antes de jugar. Lo normal es que nos ganen y lo hagan bien, pero queremos agradar, ser competitivos y dar una buena imagen».

Preguntado por qué diría a todos los soñadores, el técnico explica que «la diferencia entre el Barça y el resto es abismal. Algunos se han acercado, pero nadie les ha ganado. Es normal soñar con ello, pero estamos muy lejos».

Cuétara también apunta que «es un partido que todos veíamos por la tele de pequeños. Veíamos jugar a nuestros ídolos y ahora somos parte de ello. Estamos cumpliendo un sueño. Vendrá mucha gente a ver un buen espectáculo y espero que nos apoyen en todo momento, aunque eso también dependerá de lo que nosotros hagamos».

Y también añade que «es un partido que siempre quieres jugar, pero que cuando se rompe deja de gustar. Es complicado afrontar partidos de este tipo porque generan una gran sensación de impotencia».

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