Diario Vasco

Sí se Puede Irun teme que la «barbaridad» de subida en la tasa de la basura se repita

  • Para aminorar el incremento en la factura del agua sugiere retrasar las obras que se prevén

El portavoz de Sí se Puede Irun y representante de esta formación en la Asamblea de la Mancomunidad de Servicios de Txingudi, David Soto, compareció ayer para mostrar la discrepancia de su grupo con el aumento de las tasas en la gestión del agua y los residuos.

Soto recordó que el pasado año su grupo apoyó el incremento de la factura de la basura porque «compartimos el criterio de bonificar a quienes reciclan frente a quienes no». Pero esa coincidencia no resultó suficiente para respaldar la propuesta de este año «porque se penaliza a unos y a otros y porque la subida nos parece una barbaridad». Recordó que en el caso de los apuntados al contenedor marrón el encarecimeinto será de «casi un 4%. Para el resto, de un 20%. No podemos votar a favor de eso», justificó. «Sabemos que es porque GHK ha elevado el precio que cobra a las mancomunidades, pero no podemos aceptar que los errores de unos y otros los pague la ciudadanía irunesa», señaló. «Nos tememos que el año próximo sea lo mismo o más» y como alternativa, planteó «aportaciones de los ayuntamientos para saldar las deudas de GHK», incluso «debatir si conviene salir» del consorcio guipuzcoano de gestión de residuos. «No puede ser que GHK sea más caro que un gestor privado».

SPI también votó contra la subida del agua. «El año pasado nos opusimos al aumento del 1,71% y esta vez era del 2,98%. El precio del agua se va a ir elevando progresivamente. Aquí se trata de la amortización técnica de las inversiones», señaló. Es decir, que la factura se encarece «para pagar las obras del próximo Plan Decenal de Inversiones. Habría que ejecutar sólo las más necesarias y el mantenimiento». El resto se retrasaría «evaluando en qué momento se puede asumir el aumento de la factura, porque ahora la ciudadanía no está en condiciones de hacerlo».

Presupuestos participativos

Soto aprovechó su comparecencia para valorar el proceso municipal de presupuestos participativos, que ayer abrió la fase de votación final.

Lo primero que hizo el edil fue recordar que «ya le reconocimos al Gobierno el cambio de actitud con la creación de una comisión para elaborar un reglamento de participación y que abriera en la mesa el debate al respecto de los presupuestos participativos, incorporando, además, algunas de las sugerencias que recibió».

En las reuniones del proceso celebradas este año «la presencia de la ciudadanía ha sido escasa y creemos necesario un análisis». Valoró que el sistema de «hacer una convocatoria que se anuncia mediante los medios de comunicación y con carteles, quizá no sea lo más adecuado» y planteó que en lugar de llamar a los vecinos a acudir, sea el proceso el que se acerque «donde se reúnen los ciudadanos». Puso como ejemplos «las experiencias en Sevilla con los llamados proyectos de ilusionismo social» con fórmulas de participación desarrolladas «en las plazas, en las zonas de bares, etcétera».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate