Diario Vasco

«Las religiones son mucho más parecidas de lo que creemos»

Maider Izeta, con su inseparable cámara, mostrará su trabajo mañana en el Amaia.
Maider Izeta, con su inseparable cámara, mostrará su trabajo mañana en el Amaia. / F. DE LA HERA
  • Maider Izeta (Periodista y viajera), La fotógrafa bidasotarra, afincada en Los Ángeles, proyectará mañana, a las 19.30 en el Amaia, el audiovisual 'El mundo a través de las religiones'

Audaz, curiosa y ligera de equipaje, Maider Izeta acaba de completar, en solitario, un viaje de 60 días con paradas en doce países repartidos por Europa, Asia y Oceanía. Conocer los principales templos de las grandes religiones y tratar con las gentes que los frecuentan fueron los motivos impulsores de este periplo temático que ha quedado reflejado en el audiovisual 'El mundo a través de las religiones'. Mañana jueves, Maider Izeta mostrará su trabajo y compartirá con el público su pensamiento favorito de Mark Twain: «Viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente».

-Después de siete años en Los Ángeles, trabajando duro para conseguir la residencia en EE UU y con un empleo estable, decide hacer un paréntesis y embarcarse en esta aventura. ¿Por qué?

-El proceso hasta obtener la residencia fue muy largo y me desgastó bastante. Llegó un momento en el que pensé que no iba a poder conseguirla. Como no veía la luz al final del túnel, preparé un plan B, por si, finalmente, no me la concedían y tenía que cambiar de vida. Siempre he querido hacer un viaje alrededor del mundo y empecé a ahorrar y a prepararlo. Pero me concedieron la residencia y entonces el plan B pasó a ser el plan A. Decidí realizar el viaje que siempre había deseado y ahora puedo decir que es la mejor decisión que he tomado en mi vida.

-¿Y por qué las religiones marcaron el trayecto?

-Por curiosidad. En un principio, no pensé en las religiones, pero al marcar el trazado del viaje me di cuenta de que iba a pasar por los principales templos. Vivir en EE UU te permite conocer a gente de muchos países que sigue distintas fes. Cuando hablas con ellos, te das cuenta de lo poco que sabes. Yo no soy una persona religiosa, pero me interesan las religiones y decidí que ése sería el objetivo.

-Hay que ser valiente para emprender esa aventura en solitario.

-La víspera del viaje estaba como un flan y preguntándome dónde me había metido. Pero cuando llegué a Jordania y vi lo bien que me trató la gente me tranquilicé bastante. En un viaje como éste pueden pasarte cosas malas, pero también puede pasarte algo horrible en la puerta de tu casa. Hay que ir con precaución y usar el sentido común, lo mismo que en Los Ángeles. No meterte en zonas comprometidas y retirarte al anochecer en según qué lugares.

-Italia fue el punto de partida y Australia la meta. Ha pasado por Jordania, Israel, India, Nepal, Talilandia, Singapur, Indonesia.. ¿Algún país o paisaje que le haya impresionado especialmente?

-He vuelto enamorada de Jordania, de su gente y de su cultura. La puesta de sol más bonita del viaje la he vivido allí. Pasé un día y una noche con el pueblo beduino, al sur del país, en el desierto de Wadi Rum. Terminé durmiendo en unas cuevas que están un poco abiertas y te permiten ver el cielo. Fue la noche más estrellada que he visto en mi vida. Creo que antes de dormirme conté 18 estrellas fugaces. Fue un espectáculo fascinante. Te emociona.

-¿Y desde la perspectiva espiritual?

-Sin duda, Jerusalén, por su importancia religiosa para cristianos, judíos y musulmanes. Aunque no seas creyente, hay lugares en los que tienes una sensación extraña. Puede que vayas predispuesta, pero en el Muro de las Lamentaciones y en el Santo Sepulcro, tuve esa sensación. Tambien me ocurrió en Indonesia. Es el país con mayor cantidad de musulmanes del mundo. Hay 240 millones de habitantes y casi el 90% son musulmanes y, sin embargo, el templo budista más grande del mundo, Borobudur, está en Indonesia, en la isla de Java. Fui allí a ver el amanecer y es impresionante. Es un lugar que transmite mucha paz, igual que el Templo dorado de Amritsar, en la India, el lugar más sagrado para la fe sikh.

-¿En todos los templos se buscan respuestas para las mismas preguntas?

-En realidad, todas las religiones son mucho más parecidas de lo que creemos. Todas las personas buscan respuestas y quieren sentirse comprendidas y amadas, da igual si eres indio hindú, jordano musulmán o judío israelita. Incluso muchas de las tradiciones son iguales. Todo el mundo debería poder viajar, porque en los viajes ves que somos mucho más parecidos de lo que creemos. Tal vez deberíamos centrarnos más en los puntos en común y menos en lo que nos diferencia. Es posible que sea una utópica.

-Sin embargo, las ideologías extremistas ganan terreno. Dentro de nada, le tocará vivir las elecciones en EE UU.

-Siempre nos ha hado miedo lo diferente y lo desconocido. En lugar de ser curiosos y querer saber cómo es lo distinto, mucha gente se retrae, se cierra y levanta un muro. En Yogyakarta, que es una ciudad muy caótica, me perdí muchas veces y siempre encontré gente que me ayudó, todos musulmanes. Al final del día, me planteé qué pensarían si vieran lo que sale sobre los musulmanes en nuestros telediarios. Y me dio mucha pena.

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