Diario Vasco
Asier Tutor y Vanesa Barquilla, durante la presentación.
Asier Tutor y Vanesa Barquilla, durante la presentación. / F. PORTU

«El abuso del alcohol es síntoma de que detrás hay algún problema»

  • Proyecto Hombre presentó en Irun su programa Itxaro de asistencia a personas con dependencia alcohólica

Proyecto Hombre presentó el pasado jueves, en el Centro Cultural Amaia, su programa Itxaro, que asiste, específicamente, a personas con dependencia del alcohol. A pesar de haberse puesto en marcha en 2008, este programa no es muy conocido entre la ciudadanía, «quizá porque Proyecto Hombre se suele asociar con otro tipo de adicciones», señaló Asier Tutor, responsable de comunicación de la organización.

La terapeuta Vanesa Barquilla fue la encargada de informar sobre las consecuencias y posibles salidas del consumo abusivo de alcohol, así como sobre el funcionamiento del programa Itxaro y del perfil del usuario que acude al centro. «Itxaro es un programa que tiene tres etapas», explicó la terapeuta. «Hay una primera etapa de tratamiento ambulatorio; una segunda en régimen residencial de ocho meses, de lunes a viernes, donde se realiza el abordaje afectivo y cognitivo de los motivos y consecuencias de la adicción y una tercera etapa de reinserción sociolaboral».

Como todos los programas que lleva a cabo Proyecto Hombre, el dedicado específicamente a la dependencia del alcohol trabaja también con las familias de los afectados. En el caso del alcohol, se suelen invertir los papeles del apoyo familiar. «Muchas veces son los hijos los que acompañan a los padres, que son los afectados por la adicción».

El perfil del usuario del programa Itxaro «es el de una persona de entre 40 y 60 años, con bastantes años de consumo de alcohol», añadió Vanesa Barquilla. «La mayoría llega con una soledad terrible, con relaciones familiares y sociales muy dañadas, porque el consumo, al final, lo que hace es aislarte. También llegan con repercusiones negativas en su salud, físicamente tocados. Solemos decir que las consecuencias positivas del alcohol son muy cortas y las negativas, muy largas».

Según las cifras de Proyecto Hombre de 2015, un total de 98 personas, entre ellas 7 de Irun y 2 de Hondarribia, fueron atendidas en el programa Itxaro.

Como antidepresivo

En los últimos años, ha llamado la atención el incremento del número de mujeres usuarias de este programa. El año pasado, por primera vez, las mujeres superaron a los hombres y este año están casi a la par. En cuanto al perfil de las usuarias «es el de una mujer de clase media, de alrededor de 50 años, con buen aspecto, que bebe en casa, a escondidas. Tiene pareja, hijos ya mayores, en muchos casos un puesto de trabajo... Aparentemente, lo tienen todo, pero cuando empiezas a hablar con ellas, ves que sus historias de pareja están muy dañadas. Conviven con sus maridos de cara a la galería, pero no hay nada en común entre ellos. Utilizan el alcohol como antidepresivo».

El consumo abusivo de alcohol «siempre es un síntoma de que algo no funciona. Detrás del consumo siempre hay algún problema», afirmó Vanesa Barquilla. «En muchas ocasiones, nos han preguntado si las mujeres beben más ahora que antes y la respuesta es que siempre ha habido mujeres que bebían en casa, pero antes estaban más estigmatizadas. Los trapos sucios se lavaban dentro. Afortunadamente, esa actitud ha cambiado. Ahora, normalmente, es el médico de cabecera el que les hace ver que tienen un problema y les informa sobre las opciones que hay para solucionarlo. O son los hijos, muy cansados, quienes les animan a tomar la decisión, o la pareja, o una hermana, o incluso los compañeros de trabajo».

Tomar conciencia del problema, por parte del afectado, «es la mitad del programa», dice la terapeuta, quien destaca, además, la importancia «del apoyo familiar» en todo el proceso, «que es muy exigente».

Las personas interesadas en saber más sobre el programa Itxaro pueden informarse en la página web www.proyectohombre.es

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