Diario Vasco
La presidenta de la Asociación Cultural Tierno Galván, Carmen Cabrera, entregó el trofeo al presidente de DOA, Juanjo Martínez.
La presidenta de la Asociación Cultural Tierno Galván, Carmen Cabrera, entregó el trofeo al presidente de DOA, Juanjo Martínez. / ELENA LÓPEZ

DOA recibe el Premio Tierno Galván a la Solidaridad

  • El cirujano irunés Juanjo Martínez recogió el galardón en Salamanca

  • La ONG guipuzcoana enviará dos equipos de cirugía a Guatemala el próximo mes de octubre para operar a 150 personas sin recursos

La ONG Denok Osasunaren Alde (DOA) recibió el pasado sábado el XX Premio Tierno Galván a la Solidaridad y los Valores Humanos. Este galardón, instituido por la Asociación Tierno Galván, de Santa Marta de Tormes (Salamanca), fue otorgado por unanimidad a la ONG guipuzcoana, entre 47 candidaturas, presentadas a la vigésima edición. La asociación salmantina quiso reconocer la labor de DOA, una ONG que lleva 14 años proporcionando atención médico-quirúrgica en Bolivia y Guatemala a personas sin recursos. Desde su creación, en 2002, DOA ha realizado más de 8.500 intervenciones y formado a más de 500 profesionales sanitarios en los países en los que desarrolla su labor humanitaria.

El cirujano irunés Juanjo Martínez, presidente de DOA, fue el encargado de desplazarse a Santa Marta de Tormes para recoger el galardón. A su regreso a casa, comentaba que recibir el Premio Tierno Galván «ha sido algo muy bonito. El hecho de que en una ciudad donde no tenemos ninguna presencia, se hayan fijado en el trabajo que hacemos y además lo voten por unanimidad nos enorgullece y nos hace pensar que algo estamos haciendo bien. Un premio como éste nos anima a seguir por el mismo camino».

La ONG DOA se encuentra, en estos momentos, «con buena salud, en lo que se refiere al voluntariado, porque tenemos mucha gente. La parte económica es la que está más resentida», añade el cirujano. «En los años previos a la crisis, llegamos a desplazar a 152 voluntarios entre Guatemala y Bolivia. La ONG se nutre de las aportaciones del voluntariado y de las ayudas de los municipios. Con la crisis, al recortarse los presupestos municipales, hemos tenido que aumentar las aportaciones de los voluntarios para mantener cierto nivel de actividad y pese a todo, hemos tenido que reducir los equipos. Hemos pasado de mandar 152 personas a enviar alrededor de 70».

Sin otra opción

DOA presta atención médico-quirúrgica «a personas que no tienen otra opción. Les hacemos el estudio preoperatorio, les operamos, les proporcionamos la medicación que tienen que tomar después de la intervención y nos encargamos de que se les haga el seguimiento».

Los voluntarios de DOA realizan su labor humanitaria durante sus vacaciones o días libres. Juanjo Martínez partirá el próximo 13 de octubre hacia Guatemala para participar en un proyecto que la ONG lleva a cabo en la ciudad de Retalhuleu, en la costa del Pacífico. «Este año mandamos allí a dos equipos de cirugía general y ginecología. Es una zona conflictiva, con mucha delincuencia. Nos obliga a ir a un hotel-resort nada económico, pero que es el único que tiene una alambrada electrificada con vigilancia armada. Del hotel al hospital, nos trasladan en un microbús con seguridad incorporada y luego nos devuelven al hotel. Aunque DOA lleva tiempo trabajando en este proyecto, yo voy a Retalhuleu por primera vez y estoy muy ilusionado. Los voluntarios que han estado allí quieren volver, por la implicación de la gente en el proyecto».

A lo largo de 18 días, los equipos de DOA operarán «a unas 150 personas y a finales de noviembre, viajarán otros dos equipos, que operarán a otras 150. Cuando lleguemos ya tendremos los pacientes seleccionados».

Las patologías que operarán son «tiroides, hemorroides, varices, hernias , vesículas y otras que te pillan por sorpresa en el camino», añade el cirujano. «Son patologías como las que vemos aquí, pero mucho más evolucionadas. En Bolivia, por ejemplo, hemos operado hernias que llegaban hasta a rodilla y que probablemente los pacientes las tenían desde su nacimiento. Las patologías son las mismas, pero el sufrimiento es infinitamente mayor».

El presidente de DOA afirma que los voluntarios de la ONG «ya sabemos que no vamos a resolver la sanidad de los países a los que nos desplazamos, pero a la gente que tratamos le resolvemos el problema. Lo que desearíamos, de verdad, es que DOA y otras ONG como la nuestra no fueran necesarias».