«El triunfo de Bodnar pone la guinda a un proceso de trabajo muy bonito»

Patxi Vila, cuando se confirmó el tiempo de Froome y la victoria de Maciej Bodnar.

La Clásica del sábado y una parte de la Vuelta a España son los próximos destinos del beratarraEl entrenador se siente muy satisfecho por la victoria de su pupilo en Marsella

I.A. HONDARRIBIA.

Patxi Vila suele referirse al Tour de Francia como una montaña rusa o un Gran Hermano de tres semanas. Está claro que lo primero se cumple este año para el BORA-Hansgrohe en el que es director deportivo. Victoria de Sagan, expulsión de Sagan, retirada de Majka y victoria en la última crono de Bodnar son los altibajos que ha vivido el equipo alemán en su primer Tour.

Era el segundo como director para el beratarra afincado en Hondarribia, quien reconoce que «hemos acabado con buen sabor de boca, pero ha sido un Tour muy duro, se nos ha hecho muy largo».

En la última semana, los objetivos eran que el joven Buchmann acabara bien en la general -fue decimoquinto- y hacer una buena contrarreloj con Maciej Bodnar.

«Sabíamos que la victoria era muy difícil con los rivales que hay. Además, en la última contrarreloj influye mucho el estado de forma, el cansancio con el que llegue cada uno. Por nuestra parte intentamos que 'Bodi' reservara el máximo posible de fuerzas los días previos y de forma sabíamos que estaba bien».

Como había demostrado en Pau, donde fue cazado por el pelotón a 200 metros de meta tras 35 kilómetros de escapada en solitario y casi todo el día en compañía de otros dos ciclistas. Asegura que «como director y entrenador, es de los mejores rendimientos deportivos que he visto, fue algo espectacular».

Fue cuarto en el Mundial

Es el tercer año en el que Vila está entrenando a Bodnar y «sabía que tenía en las piernas un triunfo como el de Marsella. Llevamos tres años trabajando juntos y tenemos muy buena relación. Había hecho buenas cronos pero nadie creía en él. Hemos ido puliendo errores en un proceso súper bonito. Duro, pero muy gratificante. Poco a poco ha ido mejorando y ya el año pasado fue cuarto en el Mundial, a cinco segundos del bronce».

En Marsella, «asumimos riesgos. Hizo una crono sensacional y era muy buen tiempo. Y eso que sobre el papel el recorrido no le beneficiaba por sus características. Por ejemplo la subida le iba muy mal, pero hizo el mejor tiempo, solo superado por Contador. Y en el último tramo voló, solo le ganó Kwiatkowski, por un segundo».

Al estar atrás en la general, para después de las tres de la tarde Bodnar ya había acabado su trabajo. Vila recuerda que «estuvimos más de dos horas esperando, con esa mezcla de esperanza y miedo de que alguien pueda mejorar el tiempo. Quedaba mucha gente por llegar y entre ellos varios aspirantes. Tony Martin, Kung, Roglic, y sobre todo Kwiatkwoski y Froome».

El duelo de polacos se resolvió por un segundo a favor de Bodnar, que ya solo debía esperar a la llegada de Froome. «Cuando acabó, fue una alegría tremenda, un subidón. 'Bodi' ni se lo creía. Me alegro mucho por él, se lo merecía».

Clásica y Vuelta

Tras la fiesta de fin de Tour, Vila volvió el lunes a su casa de Hondarribia y se prepara para la Clásica de este sábado y para dirigir al equipo también en la primera mitad de la Vuelta a España.

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