Los más pequeños se lo pasaron en grande en el 'Día de la Vendimia'

Patxi Puyadena repartiendo las tijeras antes de comenzar a recoger las primeras uvas. / FOTOS: F. DE LA HERA
Patxi Puyadena repartiendo las tijeras antes de comenzar a recoger las primeras uvas. / FOTOS: F. DE LA HERA

Bekoerrota e Hiruzta fueron los organizadores de la sexta edición. La cantinera de Jaizubia de este año, Onintza Ugarte, fue la encargada de pisar el primer mosto de la cosecha del 2017

EDU PRIETO HONDARRIBIA.

Los participantes en la sexta edición del 'Día de la Vendimia' acudieron a la cita de Hiruzta Bodega provistos de paraguas, katiuskas y chubasqueros. La abundante lluvia caída en las horas previas hacía presagiar una jornada pasada por agua pero el tiempo respetó al centenar de personas inscritas en el momento de la vendimia.

La cosecha de esta temporada venía algo adelantada respecto a ediciones anteriores pero el final del verano ha hecho que la recogida se vaya a producir más o menos en las mismas fechas que el año pasado. Un trabajo que se prolongará dos semanas y que suele salir a la luz a mediados de enero, en el día del txakoli de Getaria. Hiruzta trabaja con dos variedades autóctonas, 'hondarrabizuri' y 'hondarrabibeltz', que se utilizan para todas las denominaciones.

La mañana dio comienzo poco después de las once con un pequeño taller. Patxi Puyadena, responsable de viñedo, fue el encargado de poner en marcha a los asistentes. «La recogida no tiene mucho misterio, coger la tijera, cortar por el tallo y meter en la caja».

Los que más disfrutaron entre los viñedos fueron sin ninguna duda los más pequeños. Organizados en grupos de cuatro, acompañados por sus padres y madres, no vacilaron demasiado a la hora de comenzar a retirar los racimos. Entre ellos se encontraban Lucca y Lena, a los que el barro no les impidió disfrutar el momento. «Está muy buena pero tiene pepitas», le decía Lucca a su hermana mientras probaba una uva. Sonia y Txema, sus padres, no quitaban ojo y reconocían que «ellos se lo pasan bien en plena naturaleza». No andaba demasiado lejos Adur, uno de los más activos. «Yo ya he cortado cuatro», le decía a Noa, que parecía tener algún problema más.

El pisado del primer mosto

Tras el trabajo en los viñedos llegó el momento de saborear la cosecha. El párroco José Gogorza fue el encargado de bendecir los cultivos de esta temporada antes de que Onin- tza Ugarte, cantinera de Jaizubia de este año, se lanzase a la tarea de pisar el primer mosto de la cosecha del 2017. «Están muy frías», exclamó la hondarribitarra nada más empezar. «No sabía que todos los años se hacía este acto y cuando me llamaron para participar acepté encantada. Me lo he pasado muy bien», reconocía Ugarte después de salir del barril de madera.

La jornada finalizó con un hamaiketako dentro de las instalaciones en el que no faltó el txakoli de la bodega Hiruzta.

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